Fotografía de Josep Vilaplana.
Diálogo con la luz que acerca uno y otro lado del mar.

Los viernes se asoman al blog entradas relacionadas con la literatura. Hace mucho tiempo que escribo relatos aunque el último año y medio han sido más bien reflexiones relacionadas con el autismo.

Hoy quiero compartir lo que para mí es un NOTICIÓN, un paso más para alcanzar otro de mis sueños:
Tres de mis relatos forman parte de la magnífica antología “Mar de por medio”.

Grandes autores, compañeros y amigos de la revista En sentido figurado participan con cuentos, micros, poemas, entrevistas, ensayos e ilustraciones.

Los autores y artistas:

Ana Isabel Alvea Sánchez, Anabel Cornago, Ginés S. Cutillas, Carmen Córdoba, José Cruz Cabrerizo, Claudio Duarte, Dante, Judy García Allende, José Gutiérrez-Llama, Pedro Herrero, Carlos Hidalgo Villalba, María Jesús Manzanares, Juan Antonio Marigil Moreno, Ángel Olgoso, Emilia Oliva, Jesús Ortega, Vilma Reyes Díaz, Juan Sadurni Galimany, Silvia Gallego, Tita Joos, Julián Sánchez Caramazana, Enrique Sánchez Sotelo, Valeria Tittarelli, Adriana Toledo, Montserrat Tomás García, Karol Urien, Gloria Valdés-Bango Álvarez, Roberto Valdés-Bango Álvarez, Josep Vilaplana y Miguel Ángel Zapata.

Además de entrevistas a: Ronaldo Menéndez, Andrés Neuman, Ángel Olgoso, Ginés S. Cutillas, Rosa Montero, Cristina García Morales, Eduard Pascual, M.A. Zapata, Lourdes Aso y Julián Sánchez Caramazana.
Creo que hemos conseguido un buen trabajo cuyos beneficios irán destinados a Médicos sin Fronteras.

Para distribuir el libro hemos elegido la plataforma Bubok:
http://www.bubok.com/libros/7548/Mar-de-por-medio

Ojalá que lo disfrutéis con el mismo cariño con el que los últimos días me ha emocionado recibir Premios desde el corazón para el blog:

Gracias, Arwen, por el Premio Amistad. Gracias, Isabel y Esther, por el Premio este Blog es una Joya.
Gracias, Laura, por el Premio Palabras como rosas.

Como os quiero y admiro a todos muchísimo, esta vez comparto los premios con todos los “amigoseguidores” de Erik, mi campeón del que estoy tan orgullosa.

Aprendemos a dibujar - motricidad fina 1

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videoEl vídeo (septiembre 2007) muestra cómo aprende Erik a dibujar una flor (Blume) copiando un modelo previo.


ACTUALIZO en enero de 2011 con un documento de la Junta de Extremadura con muchos ejercicios para desarrollar la motricidad fina. Descargar AQUÍ.


Con este programa de trabajo Erik aprendió a dibujar y a cortar. Pero también, a sujetar las pinturas, a mejorar su motricidad fina, a fomentar la concentración y la atención... Y se lo pasó tan bien que ahora sigue dibujando muchísimo, cada vez mejor y con más fantasía; es decir, ya no realiza dibujos aprendidos, sino los que surgen de su imaginación. De hecho, cuando está alterado y le da uno de sus “subidones”, sentarlo a pintar o pintar con él es mano de santo.

Material de trabajo:
hojas de papel (mejor DINA3 al principio, cuanto más grandes mejor), pinturas de cera de las extragordas o de las triangulares –facilita el apoyo de los dedos del niño-, plantillas de trabajo (he dejado varias links para descargar).

Trabajo en mesa, sentados frente a frente. Si el niño no puede hacerlo bien, mejor sentarse a su lado para ayudarle a sujetar las pinturas, a sujetar el papel, etc. Es importante que el niño aprenda desde el principio a sujetar la pintura bien con la mano derecha, y con la mano izquierda sujete el papel para que no se mueva. Motivarlo y ayudarlo siempre, para que no se frustre y se divierta. Y, como siempre, recompensas y bravos cada vez que lo haga bien (con o sin ayuda).

Ejercicio 1: Línea vertical
La T. dibuja una línea vertical, dice “Erik, ahora tú”, y el niño la repite.
Puede que en un principio el niño dibuje la línea sin parar nunca (vamos que siga en la mesa). Es bueno decirle “ya vale, hasta aquí, sólo en el papel”, etc. Poco a poco irá haciendo las líneas verticales sólo en el papel, y cada vez mejores.


Ejercicio 2: Línea horizontal

Ejercicio 3: Laberinto recto de 3 cm.
Previamente, hemos dibujado en una hoja el laberinto. En realidad son dos líneas horizontales separadas entre sí por 3 centrímetros.
Tú pintas (rellena) primero el interior del laberinto. Luego, el niño hace lo mismo, en otra hoja preparada igual.

Ejercicio 4: Laberinto recto 1,5 cm.

Ejercicio 5: Laberinto en zig-zag de 3 cm de anchura

Ejercicio 6: Laberinto en zig-zag de 1,5 cm. de anchura

Ejercicio 7: Cruz

Ejercicio 8: Círculo

Ejercicio 9: Línea en zig-zag

Ejercicio 10: Diferentes hojas de trabajo de motricidad fina, en los que se trabaje sobre todo líneas, círculos, cuadrados, curvas y zig-zag.
Aquí se pueden descargar muchas:

http://recursosaulapt.blogspot.com/2009/01/trazar-formas-geomtricas.html

http://recursosaulapt.blogspot.com/2008/12/trazos.html

http://recursosaulapt.blogspot.com/search/label/MOTRICIAD%20FINA

Para más avanzado (nosotros los usamos después de los primeros dibujos)

http://orientacionandujar.wordpress.com/grafomotricidad/


Ejercicio 11: Dibujar la letra M

Ejercicio 12: la letra A

Ejercicio 13: MA

Ejercicio 14: MAMA
(Como os imagináis, tengo todos esos “mamás” colgados y gaurdados como tesoros).

Ejercicio 15: Colorear: Orden: “Rellena (colorea) el dibujo” – Círculo (es un sol)
Si el niño tiene problemas porque se sale, dibujar el contorno muy gordo, o repasar el contorno con un cordel grueso que le sirva de referencia.

Ejercicio 16: colorear un triángulo (es un tejado)

Ejercicio 17: colorear un rectángulo.

Ejercicio 18: colorear otras figuras geométricas.

Ejercicio 19 “Dibujar una flor”
Dibujas una flor y, tras la orden “hazlo tú”, el niño la copia (dibujos muy sencillos: un círculo grande con circulitos alrededor y el rabito, por ejemplo). Al principio le puedes ir guiando la manita con tus manos.

(continuará)

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Comprensión de lenguaje 3 - Acciones

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El objetivo de estos ejercicios es ampliar la compresión del niño; en este caso nos centraremos en las acciones, es decir, los verbos. Paralelamente favorecemos la categorización y la aceptación de órdenes sencillas, así como la concentración y la atención. También se anima al niño a señalar y se refuerza el que luego en el día a día pueda señalar más objetos de su interés.


videoEl vídeo (julio 2007) muestra cómo trabajamos con Erik la comprensión de acciones. Se le da la orden: "dame hacer puzzle". Como Erik no da la foto, la terapeuta le ayuda a hacerlo. De inmediato le muestra la foto: "mira, esto es hacer puzzle". A continuación, Erik está desconcentrado, por eso se le da la orden: "manos encima de la mesa" y se le recompensa. Luego se sigue con el ejercicio: "dame dar palmas", etc. que Erik ya realiza con atención y ganas.


ORDENAR FOTOGRAFÍAS CON ACCIONES:

Orden: “(Nombre del niño), Ordena”, “coloca bien” (“ordne zu”)

Material de trabajo:
Utilizamos una serie de fotos en las que diferentes personas hacen la misma actividad. Nosotros hicimos una serie de foto con papá, mamá o Erik de “protagonistas”. Por ejemplo, con la acción BAILAR: una foto de papá bailando, una foto de Erik bailando, otra foto de mamá bailando. Y lo mismo con otras acciones como comer, jugar, cocinar, beber, cepillarse los dientes, lavarse las manos, regar, cocinar, dormir, etc.

Ejercicio 1: ordenar por “persona”:
Encima de la mesa se colocan, en tres montones, una foto de papá, otra del niño y otra de mamá. A continuación presentas una foto, por ejemplo: “Papá duerme”. Dices: “Mira, papá duerme, coloca bien”. El niño deberá colocar la foto sobre el montón de “papá”. Si çel no lo hace, le ayudas con tus manos. En cuanto la foto está colocada, lo elogias: “Muy bien, papá duerme está en el montón de papá”.
(En ocasiones, es conveniente que hagas tú primero el ejercicio para que el niño lo entienda).
En etapas posteriores, si el niño habla, se le puede preguntar: “¿qué hace papá?”. El niño responderá: “dormir (o duerme)”.

Ejercicio 2: ordenar por “acciones”:
La misma mecánica que el ejercicio anterior, pero ahora el niño deberá colocar a las diferentes personas juntas según la acción que realizan.
Primero se trabaja con tres acciones (9 fotos), luego se sube a cinco (15 fotos) o más. Se colocan sobre la mesa, por ejemplo, tres fotografías que reflejan: comer, beber y regar. El niño deberá colocar en el montón de comer la foto de “papá come”, “niño come” y “mamá come”.

COMPRENSIÓN DE FOTOS CON ACCIONES:

Material de trabajo:
20 fotografías que reflejen veinte acciones realizadas por personas distintas. Las que nosotros usamos mostraban: dar palmas, beber, comer, levantarse, soplar, hablar por teléfono, peinarse, cepillarse los dientes, dibujar una línea, leer, hacer adiós con la manita, dormir, sentarse, saltar, abrazar, golpear la mesa con los nudillos, dar una patada a la pelota, hacer un puzzle, tocar el xilófono, hacer una culebrilla con la plastilina, etc.
También se deben tener a mano los objetos que nos hacen falta para facilitar las acciones: algo de comer, vaso, pompas de jabón, teléfono, peine, cepillo de dientes, hoja de papel con pintura, libro, pelota, puzzle, xilófono, plastilina, etc.

Sistema de trabajo:
La mayoría de las actividades se hacen sentados en la mesa frente a frente. Pero otras se harán de pie. Se trabajan siempre cinco acciones al mismo tiempo.

Ejercicio 1: Repetir la acción que reflejan las fotos tras orden verbal

Orden: “(nombre del niño), haz beber (o dar palmas, comer, etc.)

Se le muestra una foto al niño y se le da la orden. Si el niño no lo hace por sí mismo, se le toman las manitas y se le ayuda. De inmediato, se le dice: “Bravo, has hecho dar palmas, biennnnnnn” y se le da la recompensa.

Así con todas las fotos de acciones.

Ejercicio 2: Señalar una acción tras orden verbal.

Orden: “(nombre del niño), señala beber (o dar palmas, comer, etc.)

Se colocan tres, cinco o más fotografías encima de la mesa. Se da la orden al niño. Si no lo hace por sí mismo, le ayudas con tus manos. De inmediato: “bravo, has señalado comer, muy biennnnnnnnnnn”.

Así con todas las fotos de acciones.


Ejercicio 3: Dar la fotografía de una acción tras orden verbal

Orden “(nombre del niño), dame beber”.

Como el ejercicio anterior, pero variando la orden.

Se puede cambiar el orden del ejercicio 2 con el ejercicio 3, si al niño le resulta al principio más fácil dar que señalar.


Nosotros hicimos las fotos, pero en Internet se pueden descargar fotografías e imágenes con acciones:

http://picasaweb.google.com/MaestrosAyL/ACCIONESVOCALIZA#
http://picasaweb.google.com/logarcos/TarjetasAcciones#

Gracias a Dana Horodetzky:

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Torres que muerden

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Dibujos de Erik (sept. 2008). En la imagen de la izquierda se ve la casa con la torre y dentro la escalera de caracol. Después de la excursión a San Petri, sus nuevas casas-torre tenían, además de la escalera de caracol, un ascensor (ver imagen de la derecha).


El espaguetti en la olla hirviendo, la llama de un mechero o el agua circulando por un tubo.  

La electricidad, el humo,  las aspas de un molino.

Todo se mueve.



Pero ahí está la eternidad de una torre anclada en el movimiento de la vida.

Estable,

pétrea en su largura extensa

… a pesar del  hueco interno.

Quizás por eso, durante meses, Erik dibujaba una y otra vez casas, castillos o iglesias. Todos con torre. En esos delirios de líneas rectas, rompía la monotonía la escalera de caracol (Wendeltreppe) culebreando en movimientos ascendentes.

“Quiero subir a una torre por la Wendeltreppe”, nos dijo Erik una mañana del pasado septiembre poco después de despertarse. Visitamos San Petri, una de las más representativas de Hamburgo. Estaba entusiasmado.

Erik se fue directo hacia la puerta que encaminaba a la escalera de más de quinientos escalones. Tuve que correr para alcanzar su manita, pues ya subía, un giro, otro, más, más arriba... Hasta que escuchamos a alguien que, bajando, discutía con su pareja.

Erik se paró en seco y empezó a temblar:

—Cógeme, abajo, esta torre muerde.

Su amada torre también se “movía”.

Una voz alterada. Palabras disonantes. Un tono agrio.

La transformación mezquina de los lugares.

También nuestra voz es movimiento. Un movimiento que debería simbolizar el avance en la vida. Pero nunca ser la antesala del miedo.

 



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Primeras palabras 2

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Incluyo aquí nuevas pautas para la estimulación del lenguaje en ambientes naturales , siempre en el marco de una situación de interacción. En siguientes artículos, veremos cómo trabajamos en mesa la comprensión, producción y ampliación de vocabulario con ejercicios concretos.

Expansión:

Cuando el niño esta aprendiendo a hablar, utiliza las palabras principales de la oración y omite las menos importantes. Con la técnica de la expansión puedes añadir la palabra que el niño omite o ir ampliando su vocabulario.
Un ejemplo es cuando el niño dice “Esto pelota ”. Tú puedes ampliar la frase del niño y decir “ Sí, esto es una pelota” o incluso decir “ esta pelota es roja ”.

Información adicional:

Otra técnica es incluir información adicional. Utiliza frases simples y cortas.
Por ejemplo, el niño dice: “quiero galleta”. Tú puedes comentar esa frase diciendo “la galleta está rica” o preguntando: “¿quieres una galleta”? o afirmando: “Ah, tienes hambre”.

Imitación:

La mayor parte de las cosas que los bebés aprenden sobre las personas lo hacen gracias a la imitación. Sin embargo, en la práctica, la mayor parte de los bebés aprenden a imitar a los adultos porque en primer lugar sus padres los imitan a ellos Así los los padres les ayudan a que aprecien el significado de sus conducta, y, más tarde, los bebés y niños copiarán lo que sus padres hagan.

Copiar intencionadamente los movimientos o sonidos vocales de un niño puede resultar una manera muy productiva y entretenida de conseguir atención conjunta, e ir estimulando la producción de lenguaje.

Algunos ejemplos:

• Imitar algunos de los sonidos vocales del niño y hacerlos tan similares como puedas a los del niño. Si parece que el niño no se da cuenta o no presta atención, utiliza intrumentos que le motiven: hablar a través de un rollo de cartón, utilizar un micrófono, etc.

• Darle al niño un juguete que le guste mucho para que lo explore, y copiar las acciones y sonidos que hace. Puedes intentar algo parecido a una "conversación" sin palabras: no sólo le imitas, sino que añades algunos sonidos más, y comprobar si establece contacto ocular en respuesta de sorpresa.

• Darle al niño un objeto que le permite “jugar” con él en movimiento: por ejemplo, un trozo de tela vaporoso. Utilizando uno parecido, imita sus posturas y movimientos, así como las formas que hace con él. Introduce algún sonido o alguna palabra adecuado a la situación.

• Únete a él mientras anda, salta, corretea… e incorpora palabras y sonidos adecuados a la situación.

Un punto de partida para promover que el niño se adentre en nuestro mundo social es que nos unamos al suyo. Algunos niños con autismo parecen necesitar que comencemos imitándolos antes de que comiencen a estar interesados en copiar nuestras acciones o sonidos.

Situaciones de juego:

El juego interactivo puede ser una manera útil y divertida de ayudar al niño a practicar algunas de las habilidades fundamentales para el desarrollo de la comunicación, de forma que se acostumbre a compartir intereses, a mirar, a escuchar y a tomar turnos. A este tipo de juego se le llama juego recíproco, y proporciona al niño un sabor de la empatía social que resulta tan complicada de adquirir en niños con autismo. Pero una vez que el niño esté haciendo estas cosas, será capaz de aprender mucho más de las personas que le rodean.
(Véase “primeras palabras 1”)

ESTRATEGIAS PARA LA ADQUISICIÓN DE LENGUAJE

Incluyo a continuación un artículo de Lis Aragón, pues me parece que resume muy bien las estretegias que hemos ido aunando para conseguir las “primeras palabras”. Agradezco a Frances Vega Costas el habérmelo facilitado. Y recomiendo pasarse por su página web, donde hay artículos muy interesantes: Viviendo en otra dimensión.

Las siguientes sugerencias no son ejercicios aislados que deben trabajarse, sino ideas para modelar las interacciones comunicativas con el niño. Estas estrategias funcionan mejor cuando se las usa en forma consistente, en diferentes contextos, y por parte de personas diferentes. Son estrategias para mejorar las habilidades comunicativas del niño, y de ninguna manera suplantan la ayuda profesional.

Recomendaciones generales.

1.- Disminuir las preguntas directas: por ejemplo "¿qué es esto?, ¿qué quieres?, etc. Hay que evitarlas lo más que se pueda pero no eliminarlas por completo. No se desarrolla el lenguaje con un desarrollo excesivo de preguntas. Hay que reemplazarlas por: Comentarios: observe qué está haciendo el niño y haga un comentario acerca de eso (reemplazando lo que sería su diálogo interno). De la misma manera que las preguntas a veces limitan el desarrollo del lenguaje, los comentarios lo promueven.

2.- Espera: en el intercambio comunicativo, espere con mirada expectante la respuesta: establezca contacto con los ojos, inclínese hacia el niño, levante las cejas, que el rostro expectante sea bien claro para el niño.

3.- Establezca situaciones comunicativas: No anticipe cada necesidad de su hijo. Genere momentos en los que él va tener que hablar para conseguir lo que necesita.

4.- Use muchos gestos y expresiones con la cara bien exagerados, sobreactúe para atrapar el interés del chico.

5.- Modele en vez de corregir (modelar significa presentar el modelo de lo que su hijo debe decir).

6.- Reduzca el uso que Ud. Hace del lenguaje. Por ejemplo, si él no habla, háblele Ud. Con oraciones de una sola palabra. Si habla con dos, use Ud. Dos palabras para hablarle.

7.- Refuerce todos los intentos que el niño haga para comunicarse sean verbales o no.

8.- ¡¡¡DIVIÉRTANSE!!!! su hijo no va a querer comunicarse si no lo encuentra divertido.

Sugerencias específicas para los niños que todavía no hablan:


1.- Si el niño no se comunica intencionalmente, no vocaliza, gesticula o usa la mirada de manera significativa, pueden ser útiles para estimularlo los juguetes medio-fin (de esos que hay que tocar ciertos botones para que aparezcan los personajes) los juguetes de cuerda y los de arrastre.

2.- Los juegos por turnos estimulan la comunicación. Utilice materiales que al chico le interesen mucho. Al principio va a tener que ayudarlos bastante y hacer turnos cortitos que luego irá aumentando.

3.- Los juegos como aparecer y desaparecer (él y Ud.) debajo de una sábana, escondidas, etc. Estimulan la participación en una interacción social.

4.- Tómele la mano y hágalo saludar a las personas.

5.- Si su hijo le toma de la mano y lo lleva hacia el objeto deseado, no deje que haga eso. Moldee la mano del niño con la posición de señalar y ayúdelo a poner el índice sobre lo que necesita. Vaya retirando poco a poco esa ayuda.

6.- Si su hijo grita o arroja objetos para comunicarse, por ejemplo, para expresar que no quiere jugar más, enséñele algo más apropiado como decir que no con la cabeza. Si puede enséñele a acompañar el gesto con la palabra "no", y si él no puede hacer eso, intente que use la vocal "o", o él sonido más aproximado que él pueda hacer.

7.- Diseñe oportunidades para que su hijo inicie la comunicación.
-coloque comida o juguetes favoritos en lugares altos, inaccesibles pero visibles.
-sople una burbuja y luego cierre el frasco. Moldee que él diga "bú" si quiere más.
-Coloque un objeto deseado dentro de un frasco bien cerrado. Finja que la puerta está trabada cuando él quiere salir.

8.- Si su hijo no lo mira pero si mira los objetos que le interesan, ponga estos objetos entre sus dos ojos antes de dárselos. No le dé nada sin que antes lo mire a los ojos al menos una milésima de segundo. Agáchese cuando hablan para que estén al mismo nivel ojo con ojo.

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Comienzan las emociones

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videoEl vídeo (julio 2007) muestra cómo empezamos a trabajar las emociones con Erik. Le enseño una imagen y digo: "Es una niña que ríe. Está contenta, ella se ríe", y lo refuerzo con mímima. Después, muestro otra imagen: "Es un niño triste, no ríe. Tiene una lágrima", también con mímica. A continuación le pregunto a Erik "¿quién está contento"?". Erik dice "guke", y lo señala. Todavía Erik no hablaba muy bien, "guke" significa "glücklich = contento en alemán". Lo mismo pregunto sobre el niño "triste =traurig"; Erik también balbucea la palabra "traurig". Por último presento dibujos a Erik de "contento" o "triste" y le pido "ordena" ("ordne zu").


Comenzamos con las emociones en julio de 2007, cuando Erik tenía 3 años recién cumplidos. Actualmente continuamos haciéndolo. En este artículo y siguientes comentaré cómo hemos ido trabajando las emociones paso a paso.

Es importante asegurarse de que el niño entra en interacción con el adulto y que le está atendiendo del modo más activo posible. Nuestro primer objetivo era reconocer, nombrar y emparejar las cuatro emociones básicas: “contento”, “triste”, “enfadado” y “asustado”. Después asociar las emociones con un estado ánimo. Practicar la mímica. Ampliar situaciones e identifcarlas. Por último, establecer una causalidad. Y ahora seguimos ampliando con nuevas emociones asociadas a situaciones cotidianas del día a día y su gestualidad.

Ejercicio 1. “Erik, ordena (emoción con emoción)” (Ordne zu)

Utilizamos como material de trabajo cuatro dibujos en formato DINA4 muy básicos en los que se reflejaban las cuatro emociones:



También teníamos cuatro tarjetas idénticas con un Smily contento; cuatro con uno triste; cuatro con uno enfadado y cuatro con uno asustado.



Primero presentamos el material de trabajo:
“Mira, Erik, la niña está contenta” y reforzábamos la afirmación con mímica de estar contento. Colocábamos la imagen encima de la mesa. A continuación presentábamos el dibujo del smily contento. “Mira, es un Don Contento”, y lo colocábamos encima del dibujo grande con la niña contenta.

“Mira, Erik, el niño está triste, no ríe, tiene una lágrima”. Y lo mismo.
Después de haber presentado estas dos emociones básicas, recogíamos el material y empezábamos a trabajar. Se cogía el dibujo grande con la niña contenta: “Mira, la niña está contenta, se ríe” y se colocaba en la mesa. Y lo mismo con el dibujo del niño triste. Junto a Erik había un montoncito con los smilies contentos y tristes.

Cogíamos una tarjeta, la mostrábamos y decíamos: “Mira, Erik, un Don Contento”. Se la dábamos y la orden: “Pon contento con contento ”.

Si el niño no lo coloca, se le coge la manita con nuestra mano y se le ayuda a colocarlo. Recompensa y elogio: “Muy bien, contento con contento”.
Si Erik cogía un “Don triste”, pues la orden era: “Coloca triste con triste”.

Cuando se domina este ejercicio, se va variando la orden. Ya no se dice “coloca contento con contento”, sino “coloca bien”.
El siguiente paso sería trabajar “enfadado” y “asustado”.
Cuando ya se dominan, se trabaja con las cuatro emociones a la vez.

Refuerzo: Para ayudar a Erik a reconocer la expresión más simple de las emociones, moldeamos juntos caras con plastilina (lo que también es muy bueno para la estimulación sensorial). El juego era hacer con plastilina un:

Don Contento: la boca era una culebrilla curvada hacia arriba.
Don Triste: la boca era una culebrilla curvada hacia abajo y colocábamos también una “lágrima” junto a un ojo.
Don Enfadado: la boca era una culebrilla en forma de línea quebrada.
Don asustado: la boca era un óvalo.

Ejercicio 2: “Erik, pon / ordena (emoción con emoción)”

Como material de trabajo comenzamos a usar fotografías con caras que expresaban las cuatro emociones básicas. La mecánica es como el ejercicio anterior.

Teníamos las fotografías ordenadas en cuatro cajas. En cada caja estaba pegada la cara del smily correspondiente. Cuando Erik ya lo iba dominando, colocábamos las fotografías de forma aleatoria, sin que tuviera como “refuerzo” la ayuda del smily.

Link material de trabajo:

http://picasaweb.google.com/DesislavaPeeva79/eTKNSH#
http://www.iocresco.it/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=88

(nosotros recortábamos fotos de revistas. En los álbumes picassa hay mucho material)

Ejercicio 3: “Señala (emoción)”

Como material de trabajo utilizaremos fotografías con caras que expresan emociones. Se colocan sobre la mesa y se da la orden:

“Erik, señala (emoción, por ejemplo): contento)”. Si el niño lo señala, de inmediato recompensa y elogio. Si no, se le ayuda a hacerlo y también se le elogia.

Se pueden variar las órdenes: “coge (emoción)”, “dame (emoción)”, “guarda (emoción) en la caja”.

Nota: es importante ir variando las fotografías y no utilizar siempre las mismas que el niño ya conoce.

LIBRO RECOMENDADO: Mamideglori nos recomienda este libro:

Haz muecas con Teo, de Violeta Denou - Planeta.

(continuará)

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Paréntesis de un gesto

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Fotografía de Josep Vilaplana.
Hay un vínculo que une a los objetos con su sombra, de la misma forma que el gesto nos define a las personas.

La insignificancia –sí, lo simple- nos rodea. Y eso nos hace sentir seguros.

No hay mayor vértigo que un enorme cielo sobre nuestras cabezas sin un hilacho de nube que concentre la mirada.

Qué tranquilidad produce ver el fondo de un agujero.
Al mar lo engrandece la espuma de cada ola. ¿Qué sería del precipicio sin el eco?

Un árbol del bosque, la hoja marchita de ese árbol, los nervios parduscos de la hoja, la oruga que se pasea por el nervio, la patita quebrada de la oruga…

De la ciudad y su bullicio impreciso: esas piernas detenidas ante un escaparate, aquel logotipo con “M” en el chasis de un coche, un“dack-dack” de un mirlo, el amarillo de la quinta flor de nuestra vecina más próxima o el cilindro alargado de una tubería que se curva hacia arriba.

Las cosas pequeñas, sin pretensiones, tienen la virtud de introducir en nuestras vidas la serenidad que falta (o destrozarla).

Abrir una puerta –un regalo, un pendiente, una cremallera- transforma un lugar. El acto de encender o de apagar la luz tiene consecuencias infinitas. Cualquier túnel tiene entrada y salida.

Y aquí llegamos al gesto. Es la forma básica en la que podemos manifestarnos, un movimiento mínimo que nos expresa.

Un gesto tan simple como mover la boca, alzar las cejas o agitar las manos es suficiente para contribuir a la armonía o desencadenar la catástrofe.

Qué magnífico sería ser siempre dignos con nuestra insignificancia.






Recomendaciones literarias para el fin de semana:
- El número de febrero de En sentido figurado.
- Los nuevos artículos de La Biblioteca imaginaria.

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Algunos ejemplos de una comunicación adecuada

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Un momento intenso de ternura que no se cambia por nada.


El día a día con nuestro hijo nos presenta innumerables situaciones que podemos aprovechar para estimular la comprensión, la cercanía y la comunicación:

- Nos aseguraremos de captar la atención del niño: un leve contacto corporal o hablarle siempre de cerca y de frente son reglas de oro.
- Daremos una instrucción que sea clara y apropiada a lo que el niño esté realizando en ese momento o pretendamos que haga.

Ejemplo 1: “Queremos que el niño nos ayude”

BIEN: María y su hijo Tom están en la cocina. María prepara la cena y le gustaría que Tom le ayudara a poner la mesa. María se acerca al niño, le da una palmadita y dice su nombre: “Tom”. Una vez que hay contacto ocular, le dice: “pon los tenedores en la mesa”.
Vemos que María ha captado la atención de Tom y después le ha dado una instrucción sencilla y muy clara y apropiada a la situación.

MAL: María y su hijo Tom están en la cocina. María prepara la cena y le gustaría que Tom le ayudara a poner la mesa. Desde el otro lado de la habitación, María llama a Tom y dice: “¿está la mesa lista para la cena?”

Vemos que María no se ha asegurado que Tom le presta atención. Al llamarlo desde lejos, no puede estar segura que él la haya atendido o incluso oído. Además, con esa instrucción, es muy difícil para el niño determinar cuál sería la respuesta correcta.
Ejemplo 2: “Utilizamos una necesidad del niño”

BIEN: María con su hijo Tom están sentados a la mesa para la merienda. Tom intenta apoderarse del zumo. María le detiene la mano y le pregunta: “¿qué quieres tomar?”. Tom contesta: “zumo”, y su mamá le da entonces el zumo.

Vemos que María hace una pregunta apropiada y clara a Tom. También se ha asegurado que Tom le está atendiendo, al interrumpir la actividad que interfiere (agarrar el zumo).

MAL: María con su hijo Tom están sentados a la mesa para la merienda. Tom intenta apoderarse del zumo. María, sin tener la atención de Tom, le dice: “Mira qué rico todo, hay leche, galletas, zumo, agua, ¿qué quieres tomar?”. Tom sigue intentando apoderarse del zumo.

María no se asegura que Tom le está prestando atención y su pregunta es larga y confusa.
BIEN: Pedro cuida en casa a su hermano Tom. Tom va hacia la puerta que da al patio y golpea el cristal, incapaz de abrir la puerta para salir. Pedro se acerca a Tom, le toma de la mano y le dice: “Escúchame”. Tom mira a Pedro. Pedro añade: “¿quieres salir?”. Tom responde: “afuera”. Pedro le dice: “muy bien”, y sale con su hermano al patio para jugar juntos.

MAL: Pedro cuida en casa a su hermano Tom. Tom va hacia la puerta que da al patio y golpea el cristal, incapaz de abrir la puerta para salir. Pedro llama a Tom desde otra habitación donde está viendo la tele: “Tom, ¿qué quieres?”. No obtiene respuesta, pero sigue: “¿quieres salir?”. Tom golpea los cristales cada vez con más intensidad.

Para estos ejemplos me he basado en el Manual “Cómo enseñar conductas pivotales a niños con autismo”, de Robert L. Koegel, Laura Schreibman, Amy Good, Laurie Cerniglia, Clodagh Murphy y Lynn Kern Koegel. Se puede descargar AQUÍ.

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Autismo 0 - Juego 1

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videoEl vídeo (septiembre de 2007) muestra cómo Erik y yo hacemos un juego de mesa de reglas sencillas. Erik respeta los turnos y entiende cómo funciona el juego: tirar el dado, ver la pieza que sale, coger la pieza y colocarla en su casilla correspondiente.

A Erik le encanta jugar y jugar con otros niños. Lejos han quedado los días de colocar cucharas en línea, no aceptar la presencia/proximidad de otros niños o la desorientación constante por no saber qué hacer. Si un parque infantil era antes un lugar que atemorizaba a Erik, hoy en día sólo quiere quedarse si hay otros niños para jugar con ellos. Y la sonrisa ilumina su cara cuando lo llevo a la guardería. Incluso desde hace unos meses me dice los nombre de “sus amigos”.

Hemos recorrido un largo camino. Nuestra primera aproximación al juego fue adentrarnos en los intereses de Erik para lograr la primeras formas de comunicación y de interacción (leer, por ejemplo, el artículo anterior). Pero luego pasamos a trabajar de forma estructurada:
- la interacción,
- el contacto corporal
- los sistemas de turno
- rebajar los niveles de frustración
- el juego simbólico
- los juegos de rol,
- o juegos con reglas sencillas.

Cuando hablo de forma estructurada, me refiero a dividir cada una de las actividades en objetivos muy pequeñitos que íbamos repitiendo una y otra vez hasta que Erik lo dominaba, eso sí, intentando siempre divertirnos mucho.

Trabajamos en la mesa de actividades y en el suelo. Al principio era un adulto quien jugaba con Erik. Después incorporamos a un niño, quien jugaba con Erik bajo la supervisión de un adulto. Y después, generalizamos en ambientes naturales: en casa, en el parque, en casa de amigos y en la guardería. Todavía hoy sigo haciendo una sesión de “terapia de juego” semanal en la guardería, y es uno de los momentos más maravillosos ver cómo mi hijo se integra, juega, interactúa, habla y se divierte junto con los otros niños.

EJERCICIOS PARA CONFORMAR UNA CONDUCTA DE JUEGO



Las fotos muestran un antes (colocar todas las piezas en línea) y un después en el juego de Erik (la casa la ha construido él solo, pero su padre le ha ayudado con el teleférico)

Aunque con este programa se comienza a construir la conducta de juego de forma estructurada y un tanto mecánica, el objetivo es crear lo antes posible una atmósfera normal de juego; es decir, ir poco a poco consiguiendo juego constructivo, alejado de estereotipias, para pasar a juego simbólico y fomentar la imaginación y la fantasía. Además, se pretente rebajar los niveles de frustración y aumentar la tolerancia. Una vez que el niño "aprende" a jugar se reduce su desorientación y será capaz de mantenerse activo y entretenido cada vez más tiempo solo.

Nuestros aliados los juguetes (Erik tenía tres años cuando comenzamos):
Lego (serie Duplo)
Puzzle
Juegos de reglas sencillas (loterías, memory, dominó y otros)
Construcción con trenes (Brio-Bahn)
Coches, camiones, helicópteros, etc.
Muñeca y muchos complementos: cuna, , carrito, vestiditos, bañera, equipo de médico
Cocinita y muchos complementos: pucheros, platitos, comidas de plástico, etc.
Ministeck (no se cómo se llama en español, son esas chinchetitas de plástico de colores que se van hincando en una palataforma de plástico con agujeritos)
Cualquier otro material que se use en la guardería para niños de 3 años (o de más edad, según los que tengan vuestros hijos).
Ahora, que seguimos jugando, se ha ampliado mucho más la lista.

Con algunos de los juegos, por ejemplo, con la muñeca, con los coches, cocina o jugar a las compras, es bueno prepararse un guión previo, e ir haciéndolo paso a paso con el niño. Aquí dejaré los guiones sencillos que hicimos nosotros, pero seguro que se os ocurren mil cosas más.

Ejercicio 1: Construir con los Lego:

Material: piezas de Lego y una plataforma para colocar las piezas de Lego.

“Construimos una torre”:
Después de decir “contruimos una torre” colocas la primera pieza del Lego sobre la plataforma y el niño tiene que colocar la siguiente. Así sucesivamente, para fomentar interacción y que el niño aprenda a esperar su turno. Si el niño no lo hace por iniciativa propia, se le coge la manita y se le ayuda a colocar la pieza. De inmediato, recompensa y le dices:“bravo, has colocado la pieza”. Después no hace falta recompensar cada pieza, sino cuando esté construido del todo. La torre puede tener todas las piezas que queráis, con cuidado de que mantenga el equilibrio.

Tipp: Al principio, si la torre se caía, ya teníamos rabieta de Erik asegurada, pues sus niveles de frustración eran altísimos. Con mucha tranquilidad, cogíamos su manita para ayudarle a coger la pieza y volverla a colocar para empezar una nueva torre, al tiempo que decíamos: “no pasa nada, Erik, ¿ves? Se pone la pieza”. Con el tiempo, tirábamos nosotros la torre como sin querer… y volvíamos a hacer lo mismo: “no pasa nada…”, etc. De esta forma fuimos rebajando los niveles de frustración.

Con este mismo sistema se harán otras construcciones sencillas: un puente, un vallado, una casa…. Y se irán complicando: un aparcamiento para coches con una carretera (esto fue idea de Erik), un bosque con río, una granja con animalitos, etc.


Ejercicio 2. “Hacemos un puzzle”
Empezad con un puzzle de pocas piezas. El sistema es el mismo: una pieza tú, otra pieza el niño.

Ejercicio 3. “Construimos vías”

Nosotros utilizamos el sistema de trenes de Brio Bahn, que son piezas de madera que se engarzan para construir circuitos. Después pueden circular los trenes.

Construimos un círculo”: se engarzan las vías para hacer un círculo. Una pieza tú, otra el niño.

Construimos un óvalo”, “Construimos un círculo/óvalo con puente”, ”Construimos un círculo con barrera”… hasta que se van complicando los circuitos. Hoy en día éste sigue siendo uno de los juegos favoritos de Erik, y es impresionante ver los circuitos que es capaz de construir.

Ejercicio 4. “Jugamos con los coches”

Teníamos un garaje, gasolinera, coches, un camión de carga, pasas y otras comiditas, una granja y animales, helicóptero, etc.

Conducir, echar gasolina, aparcar


El coche va por la carretera (se puede hacer delimitada con piezas de lego), llega a la gasolinera, se le echa gasolina y se aparca. Aquí podéis echarle imaginación, con todos los complementos que queráis. Poco a poco vas ampliando las cosas que pasan en el juego (el coche tiene una accidente, hay que llamar a los equipos de rescate, por ejemplo)

“Llevamos comida a los animales de la granja”


Se cargan las pasas, etc. en el camión, se conduce, se lleva a la granja, se descarga y se les da comida a los animalitos. Poco a poco podéis ir ampliando las “comiditas”: cacahuetes, trocitos de zanahoria, hierbitas, etc. y cada animal come un tipo de comida distinto.

“Rescate con el helicóptero”
Un animalito de la granja está enfermo. El helicóptero lo rescata, etc. Imaginación.
Empezamos con despegar helicóptero, volar helicóptero, aterrizar helicóptero. Cargar al animalito herido, llevarlo al hospital (veterinario)…. e ir jugando a médicos para ver qué le passa, acostarlo, cuidarlo, etc.

Ejercicio 5: “Jugamos a (juego de reglas sencillas)”

Utilizamos dominós, loterías, memorys y otros juegos infantiles adecuados a su edad.
El objetivo inicial es que respete el sistema de turnos: una vez tú, otra vez el niño. Pero después que poco a poco vaya comprendiendo las reglas del juego: tirar el dado, avanzar una pieza, etc. Con el tiempo se irán introduciendo los conceptos “ganador” y “perdedor”.

(continuará)

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Formas y colores... ¡a ordenar!

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videoEl vídeo (julio 2007) muestra cómo Erik ordena por formas. La terapeuta ha puesto sobre cada uno de los cubos bocabajo una figura geométrica. Conforme las colocaba, comentaba: aquí un triángulo, aquí un círculo, aquí un cuadrado, aquí un hexágono. Después, le iba dando a Erik una figura, decía “ordena” y Erik debía colocar el círculo donde estaban los círculos, etc.

Desde muy pequeño, Erik mostró un gran interés por las formas geométricas. Le encantaba descubrir líneas, círculos, cruces, triángulos, cuadrados… en los objetos cotidianos o en la arquitectura de las construcciones. A veces miraba una pared –para mí vacía- ; pero no estaba “vacía”: había una pequeña grieta o se proyectaban los rayos del sol o las sombras en movimiento de un árbol. Eso es lo que él admiraba, de la misma forma que las esquinas o los cantos de una mesa.

Uno de sus pasatiempos favoritos a los veinte meses era abrir el cajón de los cubiertos, sacar las cucharas y colocarlas en línea encima de la mesa de la cocina. No se conformaba con colocarlas de cualquier manera, sino que las disposición era equidistante y la alineación perfecta. También hacía hileras de coches, de palitos…

Aunque en un principio estas situaciones eran desesperantes, muy pronto encontramos la forma de sacarles provecho: participar en el “juego” con él.

- Si miraba la proyección de la luz en la pared, la mirábamos con él. “Mira, Erik, es una calle de luz”. Y entonces nos poníamos a hacer sombras con nuestras manos para armar figuras: un perrito (“mira, Erik, un perro”), un pájaro, una casa…. Con el tiempo “calle de luz” sería una de las palabras favoritas de Erik, y todavía hoy jugamos a hacer sombras y a contar historias con los “personajes” de esa sombras.

- Erik aprendió el concepto “ancho” y “estrecho” abriendo y cerrando una puerta muy despacito. Si íbamos cerrando la puerta, la proyección de la luz del sol en el suelo era “estrecha” y “ancha” si abríamos la puerta más.
- Viendo su interés por las formas geométricas, compramos un juego que se llama “colorama”. Sobre un tablero hay que encajar figuras geométricas no sólo por su forma (triángulo, cuadrado, círculo o hexágono) sino también por el color (triángulo rojo, cuadrado verde, etc.). En un principio no seguíamos las reglas fijas del juego, sino que le dábamos la pieza a Erik para que él la colocara. Después, lanzábamos el dado y tenía que colocar la figura y su color según lo que indicara el dado.

- Con las cucharas o con los coches, armábamos las hileras junto con Erik. Pero poco a poco, en vez de filas, disponíamos los objetos en cruz (“mira, Erik, están en cruz), en círculo (“mira, Erik, están en círculo”), etc. Junto a las cucharas, utilizábamos los tenedores (“esto es un tenedor”) y otros utensilios de cocina que íbamos nombrando. Con el tiempo, los coches nos servirián para hacer diferentes juegos de rol (lo veremos más adelante).

- También de forma intuitiva, ordenábamos esos objetos por colores (los rojos juntos, los verdes juntos), por tamaños (los grandes a la izquierda, los pequeños a la derecha), etc. Como Erik reconocía los colores sin problemas, hacíamos lo mismo con las piezas de Lego: ordenarlas.

Por esa época aún no habíamos comenzado la terapia. Pero estos “juegos”, además de servirnos para orientar a Erik y mantenerlo entretenido en el día a día, serían de gran ayuda para el trabajo sistemático y estructurado que vendría después.

ENSEÑAR TAMAÑO, FORMA Y COLORES:

Enseñar el tamaño:


Lenguaje receptivo:
Colocaremos sobre la mesa delante del niño dos objetos que se diferencien sólo en el tamaño, no en cualquier otra dimension (como la forma o el color). Por ejemplo, coloca una pelota muy grande (30 cm o más de diámetro) sobre la mesa, y al lado coloca una pelota más bien pequeña (3 cm de diámetro) del mismo material y del mismo color. Entonces da la orden de tamaño, es decir, pide al niño que señale (o te dé) un tamaño en particular. Puedes decir «Dame la grande» o sim­plemente «Grande», que quiere decir que el niño te dé la pelota grande. En cualquier caso, la palabra «grande» debe ser la señal dominante, que tienes que pronunciar en voz alta y clara. Puesto que, probablemente, el niño no sabe qué hacer, debes inducir la res­puesta correcta, es decir, deberías señalar la pelota grande, o tomar la mano del niño para que coja la pelota y te la dé.
Una vez que el niño lo domine, puedes ir subiendo el número de objetos colocados en la mesa.

Lenguaje expresivo: (idea para más adelante)

Ahora puedes enseñarle a utilizar la denominación correcta, para que diga «Grande». Coloca dos pelotas sobre la mesa delante del niño, en­tonces pídele que señale una (por ejemplo, «Grande»). Entonces, una vez que el niño tenga su mano sobre el objeto apropiado, pregúntale «¿Qué tamaño?» para provocar que el niño diga: “grande”. Tanto si el niño lo dice como si no, tú repites siempre: “Sí, es la grande”.

Enseñar el color:
Coloca sobre la mesa delante del niño dos objetos (las piezas de Lego son geniales) que se diferencien sólo en el color y no en cualquier otra dimensión. El niño tiene que identificar un color en particular cuando des la orden de ese color, como «Rojo» o «Dame rojo», “Señala rojo”, etc.

Enseñar la forma:
Coloca sobre la mesa figuras que se diferencien sólo por la forma: triángulo, círculo, cuadrado, etc. (Nosotros usamos las piezas del colorama). Puedes ir variando las órdenes: “dame triángulo”, “coge círculo”, “señala cuadrado”, etc. Como siempre, si el niño no lo hace por sí mismo, tomaremos sus manitas para ayudarlo y diremos: “Sí, es triángulo”.




EMPAREJAR
Si el niño ya sabe distinguir formas, colores y tamaños podremos pasar a realizar los primeros ejercicios de emparejamiento, que nos servirán de base para ordenador por categorías en ejercicios posteriores. La categorización será de gran ayuda para el desarrollo posterior del lenguaje.

Ejercicio 1. Emparejar por tamaños.
Utilizamos una serie de objetos cotidianos en dos tamaños: grande y pequeño (que se vea bien la diferencia: coche grande / coche pequeño – taza grande / taza pequeña, etc.). La orden será “ordena los grandes juntos” (u “ordena los pequeños juntos”). El niño colocará en un lado todos los objetos grandes y al otro lado todos los objetos pequeños.
Como referencia y ayuda, colocamos un cesto grande para que metiera ahí los objetos grandes y un cesto más pequeño para que metiera en él los objetos pequeños. Conforme iba colocando un objeto, decíamos: “muy bien, Erik, el coche grande con los grandes”, etc.

Ejercicio 2. Identificar el mismo objeto.
Utlizamos series de dos objetos iguales: dos coches, dos cucharas, etc. (Si el niño tiene problemas, que sean lo más parecido posible).
Sobre la mesa se colocan cinco objetos. Y tú tienes en una cesta los mismos objetos. Sacas uno y dices: “(nombre del niño), señala el mismo (objeto)”. El niño tiene que señalar el mismo objeto de entre los colocados en la mesa.
Más tarde se pueden sustituir los objetos por fotos de los objetos.
Un paso posterior sería también identificar objetos con otros objetos que se hayan distribuidos por la habitación (en vez de tenerlos colocados encima de la mesa).

Ejercicio 3. Identificar personas.
Este es un ejercicio para hacerlo en el día a día. Al niño se le enseña la foto de una persona (que tiene que estar presente), se le dice “señala a papá” y el niño la tiene que señalar. De inmediato se dice: “Bien, (nombre del niño), es papá”.

Ejercicio 4. Ordenar por colores.
Se colocan sobre la mesa objetos de distintos colores (piezas de lego, por ejemplo). El ejercicio consistirá en que el niño ordene todos los objetos rojos juntos, los amarillos juntos, etc. Como ayuda, es bueno que tenga una referencia de donde colocarlos.
Nosotros utilizamos unas cajas puestas bocabajo, y Erik colocaba las piezas encima. Más adelante, pasamos a construir torres con piezas de lego del mismo color. Usamos diferentes bases (que también son de colores) para que fuera armando las torres.
La orden se irá complicando. Primero “ordena los rojos”, después “ordena por colores”, "ordena".

ACTUALIZACIÓN con material de Dana Horodetzky:

Ejercicio 5. Ordenar por formas
Como el ejercicio anterior, pero el niño deberá ordenador los círculos juntos, los hexágonos juntos, los triángulos, etc.

REGLAS BÁSICAS: Disfrutad siempre mucho cuando trabajéis con el niño. Siempre que él no pueda hacerlo por sí mismo, lo ayudáis con vuestras manos. No olvidéis nunca repetir qué ha hecho de forma verbal: “bien, es el rojo”, “bien, es el triángulo”, “bien, es papá”, etc. Y recompensarlo (con un juego que le guste mucho, por ejemplo) para que asocie el ejercicio a una experiencia positiva y se sienta orgulloso de haberlo hecho bien.

GENERALIZACIÓN: Una vez que el niño domina los ejercicios anteriores en la mesa de actividades, los practicaremos también en ambientes naturales y en situaciones cotidianas.

MATERIAL DE TRABAJO: Acabo de encontrar un enlace con material para ordenar por tamaños. El blog lo recomiendo también, hay muchísimos recursos: Recursos Aula PT.

ACTUALIZACIÓN:
Páginas con juegos de ordenador para trabajar los colores y las formas:
Vedoque
Ciudad 17 Formas
Ciudad 17 colores

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Sencillez de la geometría

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Formas, texturas, colores. Son tantos los detalles con sus infinitas combinaciones...
Pero si ponemos voluntad a la belleza y aprendemos a mirar con otros ojos descubriremos un nuevo ámbito sensorial.

Imagen de Karlos Wayne.
¿Por qué no mirar los objetos o los momentos desde su perspectiva más hermosa?


Un círculo
un cuadrado,
un triángulo para empezar.


Si se unen dos triángulos equiláteros por la base, aparece un rombo. Si al cuadrado se le estiran los lados de arriba y de abajo, zaca, tenemos un rectángulo. Y en la combinación nos nacen trapecios o hexágonos, por ejemplo.

Erik es mi experto en geometría. Desde muy pequeño armaba o deshacía las formas a su antojo. Bueno, no todas, porque con el círculo se sentía limitado hasta que descubrió la tercera dimensión.

Empezó con lo esférico: tomates, naranjas, guisantes, uvas o ciruelas. Poco después moldeó sus formas (imaginaos el zafarrancho de combate en la cocina) hasta encontrar algo parecido a una bombilla.

Muy pronto su inquietud exploradora de niño pequeño le hizo descubrir los posibles de un cilindro. Ahora es un apasionado de las cañerías, el tubo digestivo, los caleidoscopios y el sushi.

Si a Erik le preguntas qué quiere comer, dice: “los tubitos de arroz”.

Y se los come de la misma manera que se admira un cuadro hermoso. Quiero decir, despacio, con delicadeza y una actitud que roza el éxtasis.

Coge uno, a veces con lo palillos (pinchando), casi siempre con las manitas. Y lo coloca en el plato. Lo mira de frente, de reojo, se agacha, se eleva en la silla... está estudiando sus proporciones, la forma:

“Es un tubo lleno, no se puede mirar por él”, dice, y se lo mete en la boca satisfecho con su lógica.

Dedico este texto con todo mi cariño a Ginés e Isabel. Muchas gracias, corazones, por el Premio "Blog vocacional", es un detalle precioso.

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El tacto y el contacto corporal. Ejercicios

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Los problemas sensoriales de Erik eran perceptibles desde que era un bebé, y se fueron agudizando conforme crecía. Cito algunos ejemplos:

- Rechazo a las caricias, sobre todo en la cara y en la cabeza. No soportaba los gorros.

- Movimiento continuo sobre todo de las extremidades inferiores. Los zapatos o los calcetines le duraban segundos puestos.

- Lloraba muchísimo tanto de día como de noche (los siete primeros meses de vida fueron muy difíciles). Teníamos que llevarlo casi siempre en brazos, pero nada de estar sentados con él. Había que moverse, balancearlo, subir y bajar escaleras…

- Al cogerlo se colgaba como un "saquito de patatas".

- En la calle o en ambientes bulliciosos (por ejemplo, visitas en casa) se agudizaban los llantos y los gritos. No soportaba muchos sonidos: la batidora, el secador, el cortacésped, la aspiradora….

- Cuando estaba desnudo, se rascaba continuamente. Incluso con ropa agitaba el cuerpo con movimientos extraños, como si se sintiera incómodo.

- Cortarle las uñas era tarea de titanes. Y el pelo pudimos cortarlo por primera vez (y nos costó) cuando tenía casi dos años; en casa, nada de peluquería. Lavarle el pelo era también muy difícil, pues le agobiaba sentir el agua sobre la cabeza.

- Insensibilidad al dolor.

- Rechaza algunos colores: por ejemplo, el azul marino. Y tenía una fascinación exagerada por el amarillo o por el rojo.

- Las superficies de chapa o metálicas le encantaban, así como mirar reflejos en la pared o los reflejos del agua.

- Olía siempre la comida (la verdad es que lo olía todo) antes de que se la metiéramos en la boca. Y desde que le empezaron a salir los dientes, sólo aceptaba comidas sólidas crujientes: pepino, zanahoria cruda, tomates, casi todas las verduras muy poco cocidas y casi todas las frutas, además de pan tostado y galletitas saladas.

En marzo de 2006 (Erik tenía 20 meses) empezó a recibir dos sesiones de ergoterapia (“estimulación sensorial”) a la semana. Ya sospechábamos el autismo, pero estábamos a la espera del diagnóstico. Cuando le pregunté a su ergoterapeuta “¿qué le pasa a Erik?” su respuesta fue “no se siente a sí mismo, por eso se encuentra tan incómodo”.

Además de las sesiones de ergoterapia, comenzamos a trabajar en casa la estimulación sensorial. Todavía seguimos. En general la percepción de Erik ha mejorado muchísimo, pero algunos problemas (sobre todo relaciones con sonidos) persisten. Al final de este post dejo enlaces con información sobre la estimulación sensorial. Pero ahora vamos a empezar con ejercicios que podemos hacer en casa para mejorar el contacto corporal y el tacto:

Ejercicio 1. Rodaremos por encima de distintos materiales

Material: papeles y papeles arrugados, plásticos, algodones, telas, lanas, castañas, etc.

Dispondremos estos materiales sobre el suelo de una habitación calentita y poco iluminada. Mejor cuanta menos ropa llevéis el niño y tú. Os tumbáis en el suelo y empezás a rodar y a revolcaros sobre los distintos materiales. Los sentís, los cogéis con las manos, los lanzáis al aire…. Es importante que os estéis divirtiendo. Conforme el niño se vaya sintiendo más y más a gusto, puedes frotarle el cuerpo muy suave (l a presión se irá haciendo mayor con el tiempo) con los distintos materiales:
- “Algodón”, “te froto con algodón”, “suave”…. “qué gustito”…
Y poco a poco podéis ir provocando que el niño os frote a vosotros.
Cuando rodéis juntos, podéis terminar los dos abrazados tumbados en el suelo sobre un material en concreto.
Id siempre poco a poco, sin forzar situaciones. Es muy importante no crear una mala experiencia con el niño.
Después de haber practicado con frecuencia estos ejercicios, Erik empezó a aceptar el contacto corporal mucho mejor. Disfrutaba las caricias y los abrazos. Así que ya pudimos pasar a otro ejercicio:

Ejercicio 2: masajes corporales

- Material: aceites y cremas naturales de olor (lavanda o caléndula son las mejores, pues son relajantes). El masaje con aceite es conveniente antes del baño, para que no se reseque la piel. Con crema hidratante, mejor después del baño.

Como Erik en un principio no soportaba los masajes, empezamos con partes menos “sensibles” de su cuerpo, como brazos y piernas. Después ya podíamos darlo por todo el cuerpo, incluso por la cara.
Si variáis los olores, de paso vais estimulando también la discriminación olfativa.

- Hay unas pelotitas con puntas que también sirven para masajear. O los cepillos de dientes o de crin blanditos son magníficos para masajear espalda, extremidades, plantas de los pies o las manos.

Ejercicio 3. Abrazos de oso y otros trucos para ayudarlos a “sentirse”

- Para Erik era importante sentir “presión” sobre su cuerpo. Cuando estaba muy excitado, lo tomábamos por detrás con “un abrazo de oso”, presionando bien (pero sin apretar). Esto lo tranquilizaba mucho, le hacía ser consciente de sí mismo.

- Podéis usar también los manguitos de la piscina como punto de presión para que se noten diferentes partes del cuerpo: un brazo o una pierna.

- Con Erik funcionaba también envolverlo muy bien con una toalla, dejando su cabecita fuera.

- Trasladar pesos de un sitio a otro: hay saquitos de arena de distintos tamaños y pesos que el niño puede trasladar. O un truco sencillo si le gusta acompañaos a la compra: que lleve una bolsa en cada mano (cosas que ellos puedan cargar).

- Meterle pesos en los bolsillos de la chaqueta, por ejemplo. Eso les ayuda mucho a sentirse a la hora de caminar.

Ejercicio 4. Con las manos en la masa:

- La plastilina se convirtió muy pronto en nuestra prinbcipal aliada. Hacerla rodar en culebrilla, formar bolitas, aplastarlas con la mano y…. dejar volar la imaginación para hacer muchas figuras.
- Amasar pizza y masas para galletitas o panecillos. Uf, la cocina da muchas posibilidades. Erik tiene un delantal que le encanta. O una camisa vieja de su papá atada al revés es también un buen delantal improvisado.

- Pinturas de dedos… ¡a mancharse! Es bueno colocar unos plásticos en el suelo para que se manche menos. Utilizad hojas de papel muy grandes. Le podéis pintar al niño las palmas de la mano, las plantas del pie…. Y que deje huellas, por ejemplo.
Otra variante es colocar una gran cartulina en la pared para que pinte de pie, con movimientos circulares y utilizando ambas manos.

- La espuma de afeitar ofrece posibilidades fantásticas. Se espolvorea sobre una mesa, y que el niño la extienda con grandes movimientos circulares. ¿Imitamos a papá?, podría ser otro juego. O colocarnos espuma de afeitar sobre distintas partes del cuerpo e irlas nombrando.

- La espuma en la bañera, que el niño intente atraparla, que la deje escurrir entre los dedos, que la sople… Como añadido podéis utilizar esos patitos de los que sale agua al apretarlos.

Ejercicio 5. El hielo y sus posibilidades

- Un simple cubito de hielo puede ayudar mucho a mejorar la percepción. Frotáis con el hielo los alrededores de la boquita del niño para estimularlo. Podéis provocar también que saque la lengua, que chupe el hielo… Cuando esté pequeñito que se lo meta en la boca y lo vaya desgastando con movimientos exgaerados (haced vosotros lo mismo para que lo imite). Dejadle coger hielo, sentir su frialdad, que lo vaya derritiendo con el calor de sus manitas.

- Como oposición al hielo, podéis usar una bolsa de agua caliente (no demasiado, claro), que la toque, que se roce con ella, que se suba encima, etc.

Ejercicio 6. La gallina ciega

- Colocáis una venda o una máscara sobre los ojos del niño (que no vea) y vais presionando distintas partes de su cuerpo. Por ejemplo, presión sobre el brazo: “(nombre del niño), ¿qué te toco?”. El niño debe responder: “el brazo”. Como dato curioso, comento que a Erik le costó muchon identificar las partes de la cabeza; confundía, por ejemplo, la nuca con las mejillas, y no era problema lingûístico, sino sensorial.

- Otro ejercicio sería darle objetos al niño (muy sencillos y fáciles de reconocer) para que los identifique.

Ejercicio 7. Pinzas y estimulación de los dedos.

- Colocáis sobre el suelo o en una mesa distintos objetos pequeñitos. Nosotros usamos al principio alimentos: pasas, cacahuetes, smarties, cruotones, trocitos de pepino, gajos de mandarina, etc. Todo colocado en un circuito muy divertido. Erik debía coger los alimentos con sus deditos en pinza y… ¡qué rico!. O se los daba a comer a muñequitos, animalitos, lo que queráis.

- Hay que preparar algo de material. Rellenáis distintas cajitas (o tapers) con: harina, arroz, orégano, garbanzos, etc. Y dentro de cada cajita colocáis un objeto que el niño sacará con sus deditos. Nosotros colocábamos un anillo, que luego Erik se colocaba también en el dedo.

- Pelar, por ejemplo, mandarinas. Exprimir una naranja, etc.

- Hacer collares o pulseras con “perlas” que se engarzan en un cordel.

- Ejercicios de estimulación sensorial con los dedos. Dejo el enlace a un magnífico artículo de Eduardo Carbonell (cuyo blog recomiendo, para nosotros es siempre fuente de gran ayuda).

Otros ejercicios: Lanzar objetos (o una buena guerra de cojines), balancearse, rodar, columpiarse, sentarse sobre una bola grande de gimnasia, las piscinas de bolas (nosotros llenábamos una bañera con castañas, que en otoño están por todas partes en Hamburgo), toboganes, trepar, etc… son ejercicios maravillosos de estimulación sensorial.
En siguientes artículos hablaremos de estimulación / discriminación auditiva, olfato o vista, por ejemplo.

Documentación sobre el tema:


Hasta la luna ida y vuel... TA. Gracias, Maite

Mi ángel sin voz. Gracias, Mara.

Videotecautista. Gracias, Frances e Inés.

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A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

    Nuestro perfil

    Soy la mamá de Erik, un niño precioso con el que soy feliz cada día. Recojo unas palabras de Goytisolo:

    "... nunca digas no puedo más y aquí me quedo...".

    Nuestra biblioteca

    especiales

    Con portadas de Miguel Gallardo -autor de "María y yo"-. Cuentos, testimonios, reflexiones, ensayos, artículos, fotografías y dibujos que van armando como un puzzle la realidad del autismo. Y literatura de la buena todos los meses en:

    agradecimientos

    Gracias, Fátima Collado

    El sonido de la hierba al crecer

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