Teo es un niño precioso de tres añitos a quien tuve la oportunidad de conocer el año pasado en ¡Hamburgo! Sí, Teo y sus papás, Gemma y Adri, vinieron a casa a visitarnos aprovechando un viaje por Alemania. Pedazo encuentro y maravillosa oportunidad de poder por fin abrazarnos.

Hoy comparto en el blog el texto que Gemma preparó para el concurso “Cuéntame el autismo” organizado por la Federación Autismo Madrid. No sólo es precioso, sino que nos da la oportunidad de conocer mucho mejor a esta gran familia y a Teo, el protagonista. “¿Te enseño a jugar?” ha logrado además la 1. Mención del Jurado. Aprovecho también para dar la enhorabuena a todos los partipantes en el concurso y a la Federación Autismo Madrid por esta iniciativa.

Los relatos ganadores han sido:
Ganador Jurado: “Ëste es mi hermano César”, por Raquel de Castro.
1 Mención Jurado: “¿Te enseño a jugar?”, por Gemma Rodríguez
2 Mención Jurado: “Me llamo Pau, tengo autismo y soy un campeón”, por M. José Moreno
3 Mención Jurado: “Viviendo en el autismo”, por M. Luz García
Ganador Público: “Adentro y afuera”, por Pablo Samuel Oré Montoya.

Y en el vídeo que viene a continuación se recoge la emotiva entrega de premios. Dolores Miranda, de Autismo Madrid, me comentaba en Facebook: “Han estado todos los partidos politicos PP, PSOE, IU y EPyD y todos decían que los artículos y oír a los chavales pedir sus derechos les había ayudado más a entender a nuestros hijos que todos los años que estamos trabajando juntos”.



Y ahora sí os dejo con Teo, Gemma y Adri:

¿TE ENSEÑO A JUGAR?


A Teo le interesa todo lo que no es suyo, como a cualquier niño de 3 años, con la peculiaridad de que Teo tiene autismo y hasta hace bien poco no le interesaba absolutamente nada. Yo estoy feliz con la nueva situación, aunque nos ha costado un poco que el resto de niños del parque y sus papás entendieran su pasión por lo ajeno. Como todas las tardes desde que el buen tiempo nos acompaña, allá vamos Teo y yo calle abajo cargados con una bolsa enorme repleta de cubos, palas y rastrillos de distintos colores, moldes para hacer castillos, cacitos, coches, y un sinfín de objetos más, bueno, realmente soy yo quien lleva la bolsa en una mano, y la otra se pelea con la de mi hijo para que no se suelte y salga corriendo como una bala en cualquier dirección.

-Rrrrrrrba -dice Teo mirándome fijamente a los ojos mientras me echa los brazos y trata de escalar por mis piernas.
-No Teo, andando. Vamos al parque andando -le digo en tono serio.
Mi hijo protesta y se tira al suelo, pero finalmente accede a seguir caminando, mientras repite:
-’Paque’ -tratando nuevamente de zafarse de mi mano.

Por fin llegamos al parque tras un largo camino, realmente son solo como200 metros, pero a mí se me hacen interminables. Teo me arranca la bolsa de la mano y la vacía inmediatamente en un único gesto, quedando todos los cachivaches desperdigados por el suelo. Mi hijo no los presta ninguna atención, a decir verdad, ni mira sus juguetes, se tira veloz hacia la pala verde brillante de uno de los niños que juega en el parque e inicia, pala en mano, un trepidante circuito de carreras entre el columpio, subidas y bajadas por el tobogán, vueltas sobre si mismo, grititos de felicidad……, los espacios abiertos y las actividades no estructuradas son todavía complicados para él (también para mí). Varios niños comienzan a imitarle en sus idas y venidas, con el consiguiente mosqueo de algunos papás, otros, sin embargo, me lanzan miradas cómplices, sabiendo que Teo es así, y que este es “SU MOMENTO” después de un día intenso con psicólogos, terapeutas y otros profesionales que nos ayudan a que Teo entienda cada vez mejor el mundo que le rodea. Todos los niños se acercan a él, le muestran coches y aviones para que Teo entre al juego, le cogen de la mano, le cierran el paso…. pero mi hijo continúa con su endiablado ritual y el resto de pequeños desiste, todos menos uno, la preciosa Sara.

Sara le sigue a todos lados cuando los demás ya se han desvanecido, Sara parece hoy la sombra de Teo. “Vaya”, pienso, ya se ha cansado Sara también. Pero la pequeña se sienta en el suelo junto a mí y continúa observando a Teo durante unos largos minutos. Por fin la niña rompe el silencio:

-¿Por qué Teo no sabe jugar?- me pregunta Sara.

La pregunta me coge por sorpresa, nunca dejarán de asombrarme los más pequeños, tan intuitivos, tan observadores, tan certeros. Otros papás meses atrás se acercaban a mi pero con comentarios muy distintos a los de la preciosa Sara: “tu hijo está muy consentido, un cachete a tiempo mejoraría su comportamiento” ó “el primero suele ser un mal educado, sabrás hacerlo mejor con el segundo”, y otra serie de advertencias y consejos que he preferido olvidar.

-No lo sé Sara. No sé porque Teo no sabe jugar -le contesto.
-¿Tú crees que puede aprender?- sigue Sara.
-No lo sé, creo que sí, pero se necesita a alguien que quiera enseñarle.

Sara sonríe de oreja a oreja.
-Pues ya que he averiguado que lo que le pasa a Teo es que no sabe jugar, yo me voy a encargar de enseñarle – dice Sara.
-Pero Sara, Teo va a tardar mucho en aprender, tendrás que insistir todos los días – le digo.

Sara me mira moviendo afirmativamente la cabeza.
-Pues hasta septiembre no empieza el cole, seguramente sea tiempo suficiente – y se lanza nuevamente a por Teo.

Ahora cuando Sara habla a Teo le coge por las manitas o le sujeta la cabeza para que le atienda. Sara le da a elegir entre jugar con su muñeca o con las palas y el cubo. Teo no decide nada, así es que Sara elige por él. Le obliga a sentarse en el suelo con ella y empiezan cada uno con una pala a llenar el cubo. Sara hace un castillo que Teo pisa sin piedad, Sara se enfada, aunque unos segundos después, le dice que no pasa nada y que van a hacer más castillos para que juntos puedan destruirlos. Yo les miro feliz desde mi situación privilegiada en el suelo, llenan el cubo, Sara le da la vuelta para hacer un castillo, y luego contiene a Teo unos segundos para que sean los dos los que pisen la construcción. Una voz me saca de uno de los momentos más felices que he vivido en los últimos meses, es la mamá de Sara, ya se marchan. Sara se pone de pie, recoge el cubo y las palas y le pide un beso a Teo. Teo se lo da y pone su cara para que Sara se lo devuelva, tal y como le hemos enseñado.

-Adiós, mamá de Teo – me dice Sara.

Pero yo ya no veo a Sara, mis ojos están inundados por la emoción, mis piernas tiemblan, solo me quedan fuerzas para coger a Teo y abrazarlo fuerte. ¿Encontraremos mas “Saras” en nuestro camino? ¿Qué pasa cuando crecemos que nos convertimos en individuos totalmente diferentes a “Sara”? ¿Habrá más “Saras” cuando Teo sea adulto que le ayuden a integrarse en la sociedad? Ojala, espero que sí, con que Teo se cruce con un par de “Saras” a lo largo de su vida, será más que suficiente para que se convierta en un hombre feliz en sociedad.

19 comentarios:

Rosa

Me ha encantado. Me parece directo, tierno y real como la vida misma. NO tengo ningún niño con autismo, pero si tengo tres niños adoptados que cuando llegaron no sabían jugar. Necesitaban que alguien con cariño les explicase las rutinas del juego. No fue , ni es, algo fácil ni para ellos ni para sus compañeros.
Me gustaría poder enlazar el texto, si te parece bien. Mi blog es este: http://rarezasdelaadopcion.blogspot.com/

gracias mil y enhorabuena

Cristina

Un aplauso a todos los participantes,leí muchos de los relatos y creo que no sabría decidirme por uno en concreto,la verdad és que se han presentado muchos buenísimos...todos,muchos me calaron muy dentro...creo que todos han sido ganadores,todos han abierto puertas a la información sobre el autismo y todos se merecen un gran aplauso.
Un besazo enorme para todos ellos¡¡

Kasia

emocionante el relato, recuerdo leerlo, aunque he votado a varios.

Tambien piendo muchas veces cuantas Saras encontrara Nicolau por su camino, por ahora ya tiene algunas niñas y niños en su clase que no se cansan por su falta de atencion y le persigen ya segundo año:)

Llevo ya un año y medio con el tema del autismo, poco, pero veo que todas estas ideas, todo lo que se esta haciendo ayudara a todos los padres que algun dia escucharan palabra autismo y sobre todo a la sociedad, ala gente de la calle, a todos que no saben.

FAT

Aiins que escalofrio...me ha emocionado,este se me habia escapado...y joe,que identificadísima me siento...encontraremos muchas "Saras y Saros".

angela

Lo que es estar libre de prejuicios. Sara es esa niña que el mundo debería ser. Pregunta sin malicia, ayuda sin temor, Da. Preciosa historia y que bueno que la escucharon miembros de partidos políticos ojalá que nunca olviden a Teo y a Sara. Gracias Anabel por publicarla. Un enorme abrazo.

Gorka

Enhorabuena por tu clasificación preliminar (blog educación IV) en los premios Bitácoras (y por el blog, por supuesto), espero que subas muchos puestos. Te deseo mucha suerte. Nos leemos. Un saludo.

Chenchu

simplemente perfecto,un 100 me gusta muchisimo felicidades y gracias

anabel

Hola, Rosa :), encantada de saludarte a ti y a tus tres pequeños, que están con una madre maravillosa :) Claro que puedes tomar o enlazar el texto, lo que desees. Es precioso lo que ha escrito Gemma y ojalá que llegue a muchísimas personas.
Besitos desde Hamburgo :)

anabel

Claro que sí, Cristina, todos los relatos se merecen un gran aplauso y, como dices, abren la puerta a la visibilidad del autismo.
Ains, que queda poquito para Navidadesssssssssssssssss :) Muak

anabel

Sí, Kasia, ojalá nuestros hijos se encuentren muchas saras en el camino. Besitos para el campeón y para ti :)

anabel

Y saros también, Fátima, síiiiiiiiii Ains, ya tengo el estuchito con el portalápiz, uf, qué subidón tras Valencia :)

anabel

Muchos besotes, Ángela, para vosotros con todo mi cariño :) :) :)

anabel

Muchísimas gracias, Gorka. NO sabía que el blog estaba nominado en Educación, está en Social-Mediombiental, pero este año todos nuestros esfuerzos están en Acciones contra los mitos del autismo, para darle toda la visibilidad e informar sin mitos ni usos peyorativos. me paso por tu blog y te voto encantada :)

anabel

Mil gracias, Chenchu. Y tengo que pasarme despacito para conoceros mejor a Claudia y a ti. Besotes :)

QueridoQuique(Concha)

Felicidades a todos los ganadores y a todos los participantes en general, ya que sólo por participar, ya son unos ganadores ;)

Anónimo

Estoy emocionada, muchas gracias por vuestros comentarios amables a traves de este increible blog!!!! Gracias Anabel por compartirlo, que ilusión!!!!!! Me he acordado todo el fin de semana de ti y todos los papás y mamás que os ibais a encontrar en Valencia..... No pudo ser al final, mi examen de oposición es este viernes (pase el primer ejercicio!!!), y tuve que preparlo el fin de semana, que rabia. Muchos besos a todos.

Gemma

O Lemas

Yo no he visto nada igual. Tanto empeño merece frutos.

El universo magico de Vanessa.

Wawww precioso, precioso, precioso.... es que no tengo palabras, me ha encantado!!!

Jaquelina Ch

Gran relato, una experiencia única! Mi hijo con autismo cuando tenía 4 años su hermanito menor tenía año y medio, él le ha enseñado a jugar, a esperar, a compartir, y hasta hablar, gracias a su hermano menor, todo ha sido diferente, mejor! Estoy segura que Emanuel mi hijo menor es un "Sara". Gracias!

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A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

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