Panel dibujado por Erik tras inventarse él solito las actividades que debemos hacer en un juego con dado


Es inmensa la alegría que siento al comprobar día a día el magnífico desarrollo de Erik. Hace un par de días se inventó un juego él solito, lo preparó todo y nos propuso a nosotros jugar con él. Ha sido algo impresionante, de verdad.

A veces he contado en el blog el partido que le hemos sacado a juegos con un panel y un dado (ver, por ejemplo jugamos con el dado: interpretación de gestos). Pues bien, con esta idea de juego Erik ideó el suyo propio.

Tomó una hoja de papel tamaño DINA3. Sobre ella dibujó 20 actividades que él solito se inventó:

1 Jugar con el camión de bomberos de Amaya Padilla a apagar un incendio, además de rescatar a las personas en peligro .

2 Pensar un país en el globo del mundo y pedir a los otros que lo adivinen con preguntas: ¿en qué continente? ¿norte o sur?, etc.

3 Buscar en el catálogo de Lego una creación. Y pedirle a él que nos diga a partir de qué edad y el precio (se lo sabe todo de memoria)

4 Cantar una canción

5 Con los ojos vendados, adivinar un sonido que produce otra persona

6 Representar la historia de Frau Nucke, que él se inventó hace un año

7 Jugar al cocodrilo: uno hace de cocodrilo y persigue a los demás. Al final hay que meterle un cojín al cocodrilo en la “boca” (se representa con los brazos haciendo un movimiento de abrir y cerrar, acompañado del sonido frasch frasch)

8 Leer un fragmento cortito de un libro (ya sabe leer)

9 Estimar el peso en gramos de algo que hemos colocado en una báscula de cocina

10 Con los ojos vendados, adivinar por el tacto un objeto

11 Bailar una canción poniendo la música

12 Escribir letras o palabras en caligrafía artística o con letras chinas (está entusiasmado con el alfabeto chino, y se está aprendiendo palabras)

13 Contar un chiste

14 Hacer el juego del tren: recorrer la casa haciendo un tren, con paradas, túneles y destino.

15 Hacer el sonido de un animal

16 Pantomima: adivinar lo que representa otra persona con gestos

17 Hacer deporte

18 Con los ojos vendados, adivinar algo por el olor

19 Jugar con la plastilina – como está seca, lo ha sustituido por el Tangram

20 Subir o bajar la escalera. Él se pone al final como barrera, y la “abre” a la orden de “ábrete, sésamo”

Impresionante, ¿verdad? Creo que no hace falta entrar en detalles para ver que Erik ha recogido en este juego inventado por él muchísimas de las cosas que ha aprendido: juego de rol, imitación, interacción, emociones, teoría de la mente, sensorial, creatividad, iniciativa, atención compartida… Estoy muy emocionada, pero sobre todo orgullosísima de él. ¡¡¡ Pedazo campeón ¡!!

Erik preparando los materiales para comenzar después el juego con el dado

Otro panel que también se ha dibujado para que no "siempre juguemos a lo mismo"

Trabajamos los cuentos clásicos

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Este vídeo de febrero de 2011 muestra cómo trabajamos Erik y yo el cuento de Los tres cerditos. Es uno de mis vídeos favoritos, no sólo porque lo pasamos muy bien, sino también porque se ve la facilidad de Erik para cambiar de idioma. Desde entonces, ha mejorado muchísimo más su español.

Al día siguiente de leer La casita de chocolate, Erik les dibujó un plano del bosque a Hansel y Gretel para que nunca más se volvieran a perder.
Uno de los apartados del test de inteligencia K-ABC, que Erik superó muy bien en noviembre del año pasado, era el reconocimiento de cuentos clásicos infantiles. Cuando realizó las pruebas, precisamente en los cuentos fue donde más fallos obtuvo. Llevábamos ya varios años trabajando con Erik muchos aspectos, aunque no nos habíamos centrado en los cuentos infantiles.

A raíz de ello nos pusimos las pilas. Recopilé muchos cuentos adaptados con pictogramas y preparé unos cuantos también (los podéis ver en el blog Cuentos y Canciones con pictogramas y en este blog también). Además, conté con la gran ayuda de Puri González Serrano, quien nos adaptó algunos clásicos que faltaban, como Cenicienta y el Soldadito de Plomo.

Hoy en día, Erik conoce, cuenta y disfruta la mayoría de los clásicos infantiles. Con la gran alegría también de que podemos leerlos en alemán y en español. El vídeo que aparece al principio de la entrada muestra cómo trabajamos los tres cerditos, jaja, menudos soplos.

Comparto la adaptación del cuento que realizó PIlar (gracias, corazón):

DESCARGA DIRECTA DE 

LOS TRES CERDITOS AQUÍ

EL PATITO FEO AQUÍ




Aprovecho esta entrada para compartir también un material magnífico de Puri González Serrano para trabajar en general el reconocimiento de cuentos. Gracias, cielo. A Erik le encantó y ojalá os venga bien a vosotros también.

¡Feliz semana!


ACTUALIZO. aprovecho esta entrada también para compartir los cuentos que Pilar, una súpermami a la que tuve el gusto de abrazar en Valencia, ha adaptado para su hijo y que ya publicamos en cuentos y canciones con pictogramas. Pero así los tenemos a mano también aquí. Gracias, corazón.




El patito feo pilar
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Charo Martín-Arroyo ha realizado también unas adaptaciones preciosas para su campeón. Os compartimos:

Los tres cerditos:



El patito feo:

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Controlamos el enfado y el estrés

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Ilustración de Fátima Collado
ACTUALIZO LA ENTRADA con fecha 25 de noviembre con un cuentito adaptado que acabo de preparar. Va tras la historia social.

Al hilo de la entrada anterior en la que hablábamos del buen humor y hablar en tono agradable, he preparado un cuadernito resumen para ayudar a Erik a controlarse cuando se enfada.

Además de trabajarlo en casa, lo tienen también en el cole y lo he incluido en el Ipad, para llevarlo siempre a mano.

Hace ya mucho tiempo que Erik no tiene rabietas. Cuando se enfada, más que nada se vuelve gruñón y se excita bastante. De gran ayuda para trabajar el enfado fue el cuento Paka, la vaca. Y en las técnicas que proponía en el cuento para controlar el enfado me he basado para preparar el cuadernito resumen.

Lo comparto encantada por si os viene bien:

Cuentito adaptado:



Los enfados de Erik se deben sobre todo a situaciones de estrés y a la frustración por no saber en ocasiones resolver conflictos. Esta mañana me he encontrado en el magnífico blog de Amaya Padilla, Samoga especial, dos juegos de Agrega que precisamente tratan estos dos temas.Los incluyo también en esta entrada para tenerlo todo organizadito:


Habilidades para hacer frente al estrés:
Pincha AQUÍ para acceder a la aplicación.

Evitemos los problemas. Pincha AQUÍ para accerder a la aplicación.

Comparto también un material del blog adictes a l'autonomia (gracias) en el que tienen organizados las emociones positivas y las emociones negativas. Está en catalán, pero nos da muy buenas ideas:





Y otro documento que os vino genial para trabajar el enfado lo preparó Ana Luengo (besitos, cielo): "A veces nos enfadamos". Está en alemán, pendiente de traducir, pero así no se me escapa:


Espero que os venga todo bien. En breve quiero preparar un documento sobre el manejo de las conductas inadecuadas y las rabietas. Hay bastante información sobre el tema, pero me gustaría personalizarlo con ejemplos de cómo lo hicimos nosotros.

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El buen humor y hablar en tono agradable

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Hablar con tono agradable regala alegría
El comienzo del cole ha supuesto muchas alegrías. Erik va contento, está muy bien integrado, ha recibido ya dos invitaciones de cumple y con mucha frecuencia quedamos con otros peques. Estamos muy felices por como se está desarrollando todo.

Sin embargo, el tener que adaptarse a la nueva situación también le ha provocado estrés a Erik. En general hemos notado que se ha vuelto un pequeño gruñón. Protesta por muchas cosas, sobre todo relacionadas con ruidos. Si ve un semáforo en rojo, se enfada. Y a los pobres contenedores de basura los llama “enemigos”. Su humor anda variable: de la alegría al enfado en un momento. Y su tono para decir muchas cosas es como la del pitufillo gruñón, sobre todo si está cansado.

El cole le encanta, como ya he comentado. Pero el cole significa también ruido, ajetreo, nuevas situaciones, niños que no paran, madrugones y tener que estar tranquilito escuchando sin interrumpir o trabajando en equipo.

En estos tres meses ha mejorado mucho en su tono protestón. No obstante, hay que seguir trabajando y dándole tiempo para que se adapte a todos esos cambios.

Os cuento las estrategias que estamos siguiendo y que le están ayudando mucho:

1 El cuaderno del buen humor: Hemos preparado un cuaderno donde pegamos las cosas, las personas y las situaciones que le gustan mucho. Lo hacemos juntos, lo miramos… y en una versión reducida lo lleva en la cartera del cole. Se está acostumbrando a mirarlo por iniciativa propia si está de mal humor.

Ejemplo de página del cuaderno: son cosas que le encantan a Erik
 
3 Hemos creado nuestra propia fábrica del buen humor. De nuevo he aprovechado los intereses de Erik por la técnica y el resultado lo tenéis en el dibujo. En paralelo, cuando vemos el dibujo, nos hacemos los smilys terminados, los recortamos y nos los colocamos sobre la ropa.


3 Dibujamos juntos situaciones que provocan buen humor y situaciones que provocan mal humor. Incluso a los mismos personajes los ponemos de buen o de mal humor.

Buen humor

Mal humor


4 Historia social sobre Hablar con tono agradable, así como diferentes ejercicios. Uf, esta siendo mano de santo. De verdad que el repetir una frase con tono agradable y tono desagradable le ha servido muchísimo a Erik.

El tono desagradable provoca tristeza en los demás


5 Resumen del día con los momentos agradables y momentos desagradables. Lo escribimos juntos, hablamos sobre esas diferentes situaciones. Y procuro que al final sean siempre más las situaciones agradables para resumir que hemos tenido un buen día.



6 Antes de salir para el cole, le doy un motivo para que el día sea un buen día. Por ejemplo, le digo que por la tarde vamos a construir un robot con los legos, o que hay pizza de champión para cenar o que va a venir su amiguito xxx o que vamos a ir a montar a caballo. En ocasiones le meto en el bolsillo de la chaqueta una imagen que representa a ese motivo para que el día sea un buen día, y que lo mire si se pone de mal humor.

La verdad es que con todas estas estrategias ya está menos gruñoncete. Se está esforzando muchísimo, mi campeón.

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Del conejo blanco al juego de rimas con interacción

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Soy la cabra cabresa que salta a la cabeza. Dibujo de Erik.
Tendría  Erik como dos añitos cuando unos amigos gallegos que vinieron a Hamburgo le regalaron los cuentos “La ratita presumida” y “El conejo blanco”, elaborados por el equipo de BATA y la editorial Kalandraka. No teníamos diagnóstico de autismo por entonces, y mis amigos habían pensado en esos cuentos con pictogramas porque les gustaban a su vez a sus hijos. 

Ha pasado el tiempo. Ahora Erik habla cada día más español, así que leemos libros juntos en ese idioma para seguir avanzando. La ratita presumida le gustó mucho, y ahora le tiene encantado El conejo blanco… bueno, más bien la cabra cabresa, jaja, porque salta a la cabeza o la hormiga, que pica en la barriga.


Como siempre, aprovechamos los intereses para sacarles partido. El conejo y la cabra cabresa nos han servido no sólo para mejorar español y lectura, sino también para:

Trabajar las rimas, con varias que nos hemos inventado:

- Soy la oveja que te bala en la oreja
- Soy la foca que te besa en la boca
-Soy la lombriz que sube por la nariz
- Soy el gato que le gusta el zapato
- Soy el camello que te llega al cuello
- Soy la abeja que zumba en tu ceja
- Soy el piojo que le gusta tu ojo
- Soy la ardilla que te roza la rodilla

•Hacer dibujos sobre las rimas
Gato - zapato

foca - boca


Interactuar y pasarlo pipa con los nuevos “personajes”: nos balamos, nos besamos, nos picamos… con la ayuda de nuestros deditos o con peluches de esos animales.

Mejorar la atención: Un paso más con el que Erik se parte de risa es decir, por ejemplo: “Viene la hormiga que te pica la oreja –él mira, se troncha y dice “no, no, así no”- , ohhhhhhhh, así no era… que te pica en la barriga” y a picarle.
lombriz - nariz / piojo - ojo
ardilla - rodilla
abeja - ceja
oveja - oreja
camello - cuello

¡Que os divirtáis!

Aquí os lo cuento en vídeo:



Descargable de este material AQUÍ


Y podemos preparar llaveros de rimas, con este material tan chulo que ha preparado Carmen Fernández Cacho:

(hola, para subir el material, he estado utilizando durante muchos años -mi blog es antiguo jjj- el servidor de slide share. Ahora lo han puesto con cuota mensual, así que os subo los materiales con enlace directo:


Descarga Librito de Rimas con imágenes AQUÍ

Descarga qué rima con AQUÍ


   Aquí los podéis ver:


Rimas niños-con-carteles (1) from Anabel Cornago

Nuevo material que nos comparte Almudena Polo:




JUEGOS ASOCIADOS



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Cómo empezar a estimular

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Sois muchas las personas que me escribís para preguntar cómo podemos empezar a estimular a nuestro hijo en casa. Por eso voy a explicar encantada cómo lo hicimos nosotros. Aunque cada niño es único, creo que estas estrategias generales pueden servir para todos.

Comenzamos cuando Erik tenía dos años y diez meses. Por entonces, no había lenguaje, su juego consistía en mirar lámparas, hacer torres con los Lego y colocar cucharas en línea, no imitaba, la interacción era escasísima, las rabietas se sucedían con frecuencia, no podía parar quieto ni un momento y en el exterior mostraba siempre gran desorientación con una hipersensibilidad hacia muchísimos ruidos.

Había que comenzar a trabajar con él de forma estructurada, con objetivos muy pequeñitos, así como propiciar una estimulación en la que él se sintiera cómodo, seguro y motivado, para que cada sesión se convirtiera en una experiencia positiva.

Suelo comentar siempre que con el autismo no se acaba el mundo, sino que comienza un nuevo camino para el que hay que estar muy bien preparado. ¡Nuestro hijos pueden!, pero al principio necesitan ayuda, orientación y estructura.

Comparto unos consejos previos que a nosotros nos han ayudado muchísimo:

- conocerlo muy bien: qué le gusta, qué no le gusta, qué le interesa, qué le molesta

- Comparar a nuestro hijo siempre con él mismo, no con los otros niños. De esta forma disfrutaremos con todos y cada uno de los logros.

- Aprovechar sus intereses para sacarles todo el partido posible e irlos ampliando con la incorporación poco a poco de cosas nuevas.

- Mantener una visión positiva y creer en nuestro hijo: no olvidemos que se esfuerza a diario

- Estimular:  Orientarle, ayudarle y ofecerle alternativas cuando le falte iniciativa. Anticipar y usar apoyo visual.

- Trabajar a diario o con un horario determinado, de forma estructura, con objetivos muy claros y divididos en pasitos pequeños.

- Ignorar ciertos comportamientos y reconducirlos hacia conductas positivas.

- Utilizar el sistema “sandwich”, es decir, comenzar con algo que el niño domine para que tenga seguridad, después pasar a trabajar algo nuevo y terminar de nuevo con algo que el niño domine. Así tendremos siempre experiencia positiva y motivación para la siguiente sesión.

- Disfrutar cada momento de trabajo compartido, elogiar y recompensar su esfuerzo. Y siempre pasarlo muy bien juntos.





PREPARATIVOS ANTES DE COMENZAR A ESTIMULAR

- Prepara un lugar en casa donde vayáis a trabajar. Conviene que sea un lugar con muy pocos estímulos para evitar distracciones. Nosotros tuvimos la suerte de contar con una habitación vacía. En la pared colocamos una mesa y adosamos a ésta en T otra mesa estrecha , que sería nuestro lugar de trabajo (podéis ver la foto del principio). En la mesa grande estaban los materiales de trabajo así como las “recompensas”: trocitos de comida que le gusten mucho y sus juguetes preferidos, y en la pequeña colocábamos sólo lo que fuéramos a utilizar en el momento. En el suelo de la habitación, sobre una manta y alejado de las mesas, había algunos juguetes también.

TIP. Ten en cuenta que los niños pequeños necesitan movimiento. Vas a compaginar suelo y mesa, siendo al principio los tiempos de mesa muy cortitos. Busca siempre posicionarte a su altura y de frente.

- En mesa, sentados frente a frente el niño y la persona que trabaje con él. La mesa debe ser estrecha, para permitir al adulto dirigir al niño cuando lo necesite, ayudarle con sus manos a realizar las tareas que no pueda él solito, sujetarle las manitas cuando inicie estereotipias, o darle las recompensas, por ejemplo.

- Elige una silla para el niño que sea cómoda, es decir, que no le bailen los pies. Puedes usar la trona.

- Para el trabajo en el suelo, conviene delimitar el espacio. Nosotros colocamos una manta de color verde lisa (un color que le encantaba).

- Haz una lista de las cosas que más le gusten, tanto de comer como de jugar. Con Erik usamos comidas crujientes: pepino, frutos secos, chips de maíz, pan tostado…. Y en cuanto a juguetes: tren, coche, molinillo, pompas de jabón, matasuegras, campanillas, cosas giratorias… Son los llamados “reforzadores”, y nos servirán después como recompensas (Los reforzadores son cualquier cosas que agrade al niño; además de los comestibles y los juguetes, pueden ser actividades placenteras y sociales, como los elogios, halagos, caricias y contacto corporal).

- Ten siempre preparado de antemano los programas de trabajo, el material de trabajo y las recompensas que utilicemos. Para atraer la atención del niño hacia la mesa, será bueno tener dispuestos algunos de sus juguetes favoritos (permitirle jugar con ellos serán parte de las recompensas), y las pompas de jabón suelen ser siempre muy atractivas para captar la atención.

- Márcate un horario para trabajar con el niño en el que sepas que se va a sentir bien y no va a estar cansado. Quizás no puedas trabajar con él todos los días, no importa. Pero sí decídelo de antemano; por ejemplo lunes, miércoles y viernes de 17:00 a 18:00, o el tiempo que puedas.

LOS PROGRAMAS DE TRABAJO:

Es conveniente estar muy motivado a la hora de trabajar con el niño, para que se sienta cómodo y a gusto. No olvidemos que es un programa positivo, donde es muy importante que el niño se divierta mientras aprende. Es decir, que lo asocie a una experiencia positiva.

En cada sesión se trabajan distintos programas: nosotros comenzamos con imitación motora gruesa, imitación con objetos, comprensión de lenguaje, aceptación de órdenes, desvestirse.. y en seguida a la estimulación de las primeras palabras., sin dejar nunca de lado la estimulación sensorial (primero el tacto y el contacto corporal)

Si pinchas en TODO, en la pestaña de arriba del blog, tendrás acceso directo a todas las entradas, que están ordenadas por temas. La programación se hace de acuerdo a las necesidades individuales de cada niño.



Cada programa de trabajo está dividido en objetivos pequeñitos y muy claros. Los llamaremos pasos. De cada programa de trabajo se practican tres pasos. Por ejemplo, en un programa de imitación motora gruesa:
- Dar palmas
- Levantar los brazos hacia arriba
- Golpear la mesa con los nudillos

Cada uno de los pasos se repite cinco veces. Tomando como ejemplo el programa de imitación motora gruesa, el sistema de trabajo sería:
- Tú plameas y a continuación das la orden al niño: “hazlo tú”.
- Espera un tiempo prudencial para que el niño dé palmas. En cuanto el niño lo hace, recibe un refuerzo positivo (un trocito de algo que le gusta, jugar con su juguete favorito, una caricia... todo ello acompañado de alabanzas: “bravo, qué bien lo haces, das palmas”).
- Si el niño no lo hace, le ayudas con tus manos sobre sus manitas (es lo que se llama Prompt. El prompt puede ser ayuda con las manos o ayuda verbal). Inmediatamente, refuerzo positivo, recompensa y alabanzas.
- Llegará el momento en el que el niño lo hará solito. Cuando domine un paso, se pasará al siguiente en la nueva sesión de trabajo.
- Recuerda utilizar siempre un lenguaje claro, con instrucciones concretas y frases cortitas.

RESPETAR LOS TIEMPOS DEL NIÑO, PERO SIENDO CONSTANTES Y FIRMES

Lógicamente no podemos pretender que el primer día que nos sentemos a trabajar con nuestro hijo todo discurra perfecto. La primera vez que Erik se sentó en la mesa, con los psicólogos que dirigen nuestra terapia, su berrinche se podía oír a kilómetros de distancia. ¡Qué pulmones! Tenía que dar palmas y…. hasta que usamos las pompas de jabón. Mano de santo, porque dejó de llorar y comenzó a intentar coger con sus manitas las pompas. Una vez tranquilo y calmado, comenzamos con las palmas y funcionó.

En las siguientes sesiones, el objetivo principal es que estuviera un ratito sentado en la mesa tranquilo y distendido; es decir, que se fuera familiarizando con ese sistema de trabajo. Así que colocábamos objetos de su interes, pompas de jabón y un matasuegras. Empezamos con dos o tres minutos, y luego juego en el suelo durante unos quince minutos, y de nuevo a la mesa. Al tercer día, ya podíamos estar más minutos trabajando en mesa. Poco a poco tenía cada vez más ganas de “trabajar”, y en un mes ya estábamos a pleno rendimiento. ¡Un campeón!

Hoy en día, las personas que seguís este blog sabéis del gran desarrollo y progresos de Erik. ¡Qué orgullosísima estoy de él! Ojalá que esta entrada os pueda servir de orientación.

ADELANTE siempre.

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En busca de la princesa PROTA - con Fátima Collado

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Ilu de Fátima Collado

Hace ya un tiempo que subí al blog el cuento En busca de la princesa PROTA, cuyo principal objetivo era mejorar la fantasía y estimular el juego con el castillo de los Playmobil, además de seguir trabajando emociones.

Al final del cuento hay también un juego de seguir pistas para encontrar a la princesa que a Erik le gusta muchísimo.

Fátima Collado ha dibujado unas ilustraciones fantásticas para el cuento, así que lo vuelvo a compartir porque está precioso. Gracias, Fátima.

Descarga directa de La princesa Prota, AQUÍ


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Nos vemos el 15 de octubre en Valencia, en la Jornada de ASPAU

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Como buena pamplonica ya estoy adaptando la canción: “A Valencia hemos de ir, el 15 de octubre, el 15 de octubre, a Valencia hemos de ir y nos veremos todos ahí”.

Sí, los amigos de ASPAU me han invitado a participar en su nueva Jornada “Amigos del Autismo”, en esta ocasión bajo el título: "Jornada de Familias. Autismo en la Red Social: Convivimos y Compartimos".

Estoy contentísima, que no todos los días se puede compartir mesa y confidencias en persona con Esther Cuadrado, Cuca da Silva, Eva Reduello, Inma Cardona, Manuel Rincón… y todos los que os animéis a ir. Jope, ¡que podemos conocernos! Y los besotes dejarán de ser virtuales, ¡por fin!



Os dejo el programa, que es fantástico:

PROGRAMA

El acto tendrá lugar en el Salón de Actos del Complejo Deportivo Cultural La Petxina, sito en el Paseo de La Petxina nº 42 de Valencia.

La entrada será gratuita para todos los asistentes, hasta completar aforo, por riguroso orden de inscripción.

Para formalizar la inscripción debéis enviar un correo electrónico con vuestros datos a la dirección de correo electrónico: amigosdelautismo@hotmail.com o mediante fax al nº 96 151 62 26.

Lo dicho, nos vemos en Valencia. ¡Qué ganas!!!!

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Pautas para el corte de pelo y la peluquería - material

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Primer corte de pelo de Erik con unos 20 meses
Desde que Erik ha comenzado el cole, echo con frecuencia la vista atrás. Es el orgullo de madre por ver todo lo que ha logrado mi pequeño, cómo avanza día a día y alcanza metas impensables hace unos años. Erik está en un cole ordinario, con los apoyos que necesita y con material individualizado. ¡Qué contento se puso al ver sus primeros deberes de mate!: multiplicaciones y sumas complicadas, mientras los otros peques andan con los números del uno al diez.

En general todo está discurriendo muy bien, con pequeños problemas conductuales sobre todo porque anda un poquito protestón. Son las consecuencias de las vacaciones y el cambio al cole. Ya he preparado unas cuantas historias sociales y materiales, que traduciré pronto al español. Y en esta semana ha mejorado este aspecto muchísimo.

No me enrollo más con el tema cole por ahora, jeje, y retomo el tema de esta entrada: el corte de pelo.

La primera vez que logramos cortarle el pelo a Erik fue en la primavera de 2006: tenía unos 20 meses y hasta entonces había sido un melenas lleno de rizos. A veces yo misma le había cortado algún mechón rebelde, con todos los trasquilones que os podáis imaginar.

¿Cómo logramos el primer corte de pelo?

- Preparamos un sitio en la cocina de casa, donde Erik normalmente se sentía cómodo.
- Sobre la mesa de la cocina coloqué juguetes que le gustaban, así como chocolatitos en trozos pequeños que usaríamos de recompensa.
- A casa vino una amiga peluquera, que Erik ya conocía.
- Antes de comenzar el corte, mi amiga le mostró y le dejó coger el peine y las tijeras (no usamos máquina , pues el ruido le molestaba)
- Nada de secador. El ruido del secador le molestaba muchísimo por entonces, hoy en día desde hace años ya no.
- Rapidez para que el momento pasara pronto.
- Previo a esta situación había jugado con Erik y una muñeca con la acción “cortar el pelo”.
- Con antelación repetir mensajes del tipo “cortar el pelo no duele”, “mira cómo no duele –te cortas tú un mechoncito-“, “el pelo vuelve a crecer”. Por entonces no tenía pictos, ahora sí, y los colgaré al final de esta entrada.
Y lo logramos.

En la peluquería:

Meses más tarde logramos también llevarle a la peluquería. Es una pequeñita cerca de casa, y la peluquera tiene un hijo con síndrome de Asperger. Ella estaba motivadísima, fuera de horario dejó que Erik entrara en la pelu, que investigara, que viera los aparatos… y que aprendiera a manipular e botón que apagaba todos los secadores. El día que le cortó el pelo por primera vez también fue fuera de horario, sin clientes, sin ruidos, con juguetes y chocolatitos. Ni le lavó el pelo, ni le pasó máquina ni secador. ¡Sin problemas!

Desde hace más de cuatro años, después de haber trabajado mucho la sensibilidad auditiva (ver Sensorial) y haber superado, entre otros, el miedo al ruido del secador, la peluquería no es ningún problema haya o no gente, haya o no ruidos.

Información y trucos útiles

Marina Gotelli, en su página Desafiando al Autismo, ha publicado una información sobre el corte de pelo que me parece muy buena, y reproduzco a continuación:

Cortarse el pelo para con un niño con autismo es extremadamente difícil. Los niños con autismo a menudo tienen miedo del corte del pelo porque:
• No se dan cuenta de que pelo vuelve a crecer
• Permanecer sentado en una silla es difícil
• El espejo los puede distraer o molestar
• Alguien está tocándolos en una zona sensible
• El ruido de la peluquería -los secadores de pelo, tijeras o la gente hablando- les resulta incómodo
• Los olores de la peluquería -tintes, blanqueadores, etc- son olores fuertes que pueden hacer que una persona con autismo se sienta muy mal.
Superando las dificultades para conseguir un corte de pelo:
• Busque una peluquera que venga a cortar el pelo del niño en el hogar
• Use una historia social o libro de fotos sobre cómo es un corte de pelo
• Recompense después con un juguete, una actividad elegida o un alimento que le guste
• Ofrézcale al niño algo para sostener, jugar o masticar mientras está en la silla.
• Recompense si se queda bien sentado
• Use un reloj de arena para indicar el tiempo que el niño tiene que sentarse por su corte de pelo
• Crear una buena relación con una peluquería e ir al mismo lugar para cortarse el pelo siempre que sea posible
• Ir en un momento de tranquilidad, fuera de hora
• Elegir un peinado fácil -para los niños un corte de pelo corto con una buena máquina a menudo es más rápido y práctico que usar las tijeras.
• Usar tarjetas de toma de conciencia del autismo que digan: ”Por favor disculpa el comportamiento de mi hijo que él / ella tiene autismo” puede ser una solución rápida en una situación en la que su hijo se porta mal y los miembros del público tienen un problema con su comportamiento.

También ella preparó una historia social que podéis descargar en el siguiente enlace:

Otros recursos:
Tengo por el ordenador más materiales sobre el tema para organizar. Iré colocando los enlaces poco a poco. Y si al leer esta entrada tienes a mano más información con enlace, lo puedes dejar en comentarios y así me será más sencillo subirlo. GRACIAS.

Peluqueria
View more documents from nicoyedu

Artículo de Doble Equipo AQUÍ

Ver también el artículo de las fobias en el autismo AQUÍ

Pdf descargable ir a la peluquería AQUÍ

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Primer día de cole

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Hay días inolvidables. He vivido muchos de ellos, aunque la magnitud del primer día de cole de Erik brilla casi con la misma intensidad que el día de su nacimiento, cuando lo tuve por primera sobre mi pecho.

Pensaréis que soy tontorrona, pero todavía me tiemblan las manos y las mariposillas de la tripa aletean dichosas.

Uf, la noche anterior no pude dormir.

Y lloré, lloré muchísimo por todo lo que hemos vivido hasta ahora con Erik.

Por mi cabeza pasaron miles de imágenes en un proceso un tanto febril: el parto que casi nos costó la vida a los dos, sus siete primeros meses de llanto sólo acallado con balanceos interminables o el pezón en la boca, la primera sonrisa social, las hileras de cucharas, nuestros juegos con los Lego, las horas de terapia, las primeras palabras, retazos de cientos de conversaciones, los abrazos, los besos, las miradas vacías del principio, el terror a los ruidos, sus ojos azules intensos mirándonos, la superación del terror a los ruidos, su capacidad de cálculo mental, sus dibujos, la primera excusión, las vacaciones que llegaron después, las escaleras metálicas de los aeropuertos, las risas compartidas, generadores de todas las clases, tubos, tubitos y tuberías, búsqueda de tesoros juntos, el Kindergarten… y, ¿cómo sería el primer día de cole?

Los nervios estaban ahí, a pesar de que todo estaba muy bien organizado (ver preparando el cole).

A las diez de la mañana comenzaba la Einschulung, es decir, la fiesta de escolarización en el salón de actos del cole. Un sitio cerrado, lleno de gente donde había que estar tranquilo y callado mientras los niños de segundo actuaban en el escenario o la directora hablaba sin parar con el micrófono. El acto comenzó cuarenta minutos más tarde de lo previsto, pues faltaban sillas para mucha gente. Imaginad las veces que Erik miró el reloj, “mamá, son las diez y diez, son las diez y doce, son las….”, con el jaleo de cambiar una y otra vez de sitio mientras se acoplaban nuevos asientos. Hasta que se me ocurrió decir que el acto comenzaba con “el juego de incorporar nuevas sillas y buscar nuevo asiento”. Funcionó. Vaya que sí. Y empezó.

Si la directora preguntaba algo, Erik contestaba… cuando los nenes actuaban, Erik describía qué estaban haciendo. Se le oía bien, jaja. Se asustó muchísimo con el sonido de un gong, y la educadora se dio cuenta de inmediato y se paró el gong. Tras más de una hora, nos salimos a tomar aire… Erik necesitaba un respiro y un chocolatito de su cucurucho de regalos. Después, entramos de nuevo y cuando lo nombraron subió todo orgulloso al escenario.

Por fin llegó el momento de que fuera con sus compañeritos a su clase, feliz, contento y sin problemas. Al fin se sentía a sus anchas.

Esta mañana, a las ocho menos diez, estábamos ahí. Qué carita de felicidad con su cartera. Qué ganas tenía de ir… A la una lo recogeré, comeremos en casa y tendremos toda la tarde para nosotros. Así serán nuestros siguientes días: de 08:00 a 13:00 en el cole. La semana que viene retomaré la terapia dos tardes por semana, y me encargaré yo. Poco a poco todo para irnos adaptando a la nueva rutina, con muchas ganas de enfrentarnos a esta nueva fase y seguir como siempre: ADELANTE.

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Campaña de concienciación por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos

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Dibujo de Iker, el peque de Iosune, con 6 añazos
Familiares, profesionales y asociaciones que trabajan con adultos y niños con autismo estamos preparando todos unidos una campaña de comunicación para el mes de septiembre y organizada desde el Grupo Acciones Contra los Mitos del Autismo con el propósito de concienciar a la sociedad por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos.

Cada vez se utiliza con más frecuencia el término «autismo» asociado a connotaciones negativas porque se parte de informaciones falsas como: las personas con autismo no pueden interactuar o comunicarse; las personas con autismo viven en su mundo; las personas con autismo son incapaces de sentir, etc.

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El vestido con 18 flores

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Ilustración de Fátima Collado

Este cuento se publicó  en el especial Estamos con el Autismo 3 de la revista literaria En sentido figurado.


EL VESTIDO CON 18 FLORES


Tumbados sobre la hierba a la sombra que dibuja el tejado de nuestra casa, mi hijo Erik y yo observamos bien alto las geometrías de un momento: un triángulo divide el azul del cielo sin nubes.

Ruge una raya blanca persiguiendo a un avión.

- Lo ha pillado, mamá, ¿lo ves?, acaba de cogerle la colita - dice Erik.

- Sí, cariño –contesto enternecida.

Y me río feliz.

Recuerdo cuando soñaba con escuchar un “mamá” mientras bailábamos al ritmo de las motas de polvo en un rayo de luz. Entonces el silencio envolvía a Erik y a nuestros días; el autismo jugaba con nosotros como al gato y al ratón, no me alcanzas, no me entiendes, jaja, ¿te doy miedo?, a ver, estoy aquí, con tu pequeño, no me pillas, no, no, ¿lo ves?, soy yo quien gano, mira, tu hijo acaba de sacar otra cuchara del cajón para ponerla en línea, y otra, y otra…. ¿eh?, ¿qué haces con ese tenedor?, quita, quita…. Y las manitas de Erik, dipuestas, terminaron por recoger mi tenedor para integrarlo en su fila de cucharas, de la misma forma que días más tarde aceptaron al helicóptero volador en medio de la hilera de coches o un círculo de palitos, nacido de su iniciativa, reemplazó a tantas y tantas secuencias de ramitas paralelas.

-Me gustan los dibujos en el cielo. Mira –señala Erik-, hay un 1 ahora.

Los gansos lo escriben en su vuelo migratorio de vuelta. Sí, regresan, mi hijo los descubre y, arrugando los labios en el intento fallido de un pico, emite un “cua cua” que resuena a gloria. Ay, cuántas sesiones delante de un espejo para trabajar la imitación, los cubitos de hielo para estimular la lengua, esos chupa chups cuadrados que hacían asomar los incisivos para morder las esquinas, el columpio para establecer equilibrios, la pelota coordinadora, las noches sin dormir por los terrores a los ruidos, los pies descalzos o las cabezas sin gorro… Devastador quería ser el autismo, jaja, tu hijo no habla, no imita, no mira, no señala, no duerme, no soporta suciedades, no juega… ¿lo ves, estoy aquí? Y ahora ni lo vemos, tan arrinconadito que ni siquiera lo encontramos en nuestros juegos de escondite o de disfraces.

Huele a dicha y a caparazón de mariquita en el jardín donde seguimos tumbados. Si extendiéramos las manos, podríamos alcanzar alguno de los tomates casi maduros con el sentimiento de estar rozando una verdad esencial. Viene a mi memoria una tarde de agosto, el momento sublime en el que un Erik de cuatro años no podía esperar más y arrancó con sus manitas gordezuelas su primer tomate de la planta que tanto había regado. Con el alrededor de la boca y la manga llena de jugo rojo, había dicho: “cruje distinto al pepino”. Su primera diferenciación mientras se ajustaba la gorra.

- ¿Sabes por qué un avión no es un cohete? –la pregunta de Erik me de vuelve al momento.

Me gustaría pensar en ello, pero mi hijo no me da tiempo.

- El ruido de un cohete es como el de 100.000 aspiradoras juntas.

-Ah –murmuro, le siguen fascinando los ruidos, pero ya no le asustan secadores, cortacésped ni aspiradoras.
- ¿Por qué?

Turbinas, motores y otras realidades físicas se agolpan en mi cerebro de letras en busca de una respuesta. Me encantaría dominar las fórmulas, las ecuaciones o las curvas de integrales… no sé, pienso que espera una respuesta científica, casi tan certera como las soluciones a los problemas matemáticos que me plantea a diario cada vez más complicados. “Sí, la raíz cuadrada de 324 es 18” o “un 1 con 18 ceros es un trillón” o “46.170 dividido entre 2.565 es 18” –le apasiona el 18 desde que hace dos días nos fuimos de tiendas.

Me miran sus ojos perspicaces e inteligentes. ¿Busco una alternativa?, ¿me invento una respuesta?, pienso. Pero contesto:

- No lo sé, cariño.
- No importa, mamá. Tú no lo sabes todo.

En un instante maravilloso mi hijo acaba de darme la respuesta más acertada. Nadie lo sabe todo, ni tengo que enredarme en esa maraña de porqués que tanto me confundía hace tan sólo un par de años. ¿Por qué ha entrado el autismo en nuestra vida?, ¿por qué mi hijo?, ¿por qué?... Me relajo con la misma laxitud con la que él admira, descubre y clasifica a los distintos extintores –ya hemos descubierto 21 tipos distintos. Tranquilidad y dicha ante todo. Nada de miedos, y mucho menos que el autismo nos fastidie la vida. Cada uno somos distintos, cada instante de la vida es diferente, todo fluye, cambia, es efímero… que no nos asuste la diversidad, ni la inmensidad ni lo incomprensible, porque las respuestas son siempre sencillas:

- Eres mi mamá y te quiero.
- Yo también te quiero mucho, cariño.

Entonces, con su dedito, empieza a señalarme las flores de mi vestido. Veo cómo sus labios se mueven mientras cuenta bajito’: uno, dos, tres…. (me da la vuelta con un empujón cariñoso)…. diecisiete y dieciocho.

- Todas las cosas tienen un principio y un final…

Espero a que continúe.

- … menos los números, el cielo y el amor.

Nos fundimos en un abrazo mientras la hierba sigue creciendo a nuestro alrededor.

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Preparando el cole

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El 22 de julio cumplo 7 añazos
(he actualizado al final de la entrada, porque muchos me preguntan por la profesora sombra)
Estos días he entrado poco por el blog, entre que andamos medio de vacaciones y varias cosas nuevas que estamos organizando: una campaña de comunicación que lanzaremos en septiembre por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos (en la siguiente entrada lo comentaré al detalle) y los preparativos del cole de Erik.

Hoy voy a hablar del cole de Erik. El sistema escolar alemán es diferente. Los niños están en el Kindergarten desde los 3 a los 6 ó 7 años, dependiendo del mes de nacimiento. Erik cumple el 22 de julio, por eso comienza el cole con 7 años. En el Kindergarten los pequeños se dedican al juego, motricidad y excusiones, pero ni se trabaja con fichas ni se tocan aspectos cognitivos. Este sistema nos ha ido genial, pues Erik es un campeón del juego y sus socialización en general es magnífica. Por otra parte, en terapia hemos estimulado cognición, y Erik está muy avanzado.

El 16 de agosto será su primer día de cole. Uf, qué ganas tenemos. Él está motivadísimo y por nuetra parte junto con los docentes creo que lo hemos preparado todo muy bien.
Hemos mantenido diversas reuniones con la profesora, educadora, pedagoga terapéutica y la profesora sombra. Es un colegio regular y trabajan con inclusión. En la clase de Erik estarán 18 niños, cuatro de ellos con necesidades especiales.

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La menstruación - historia social

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Varias personas han solicitado en Facebook información sobre cómo trabajar el tema de la menstruación. Gara, de Mi pequeño mundo,  me pasó hace tiempo unas historias sociales muy buenas en inglés, que comparto con todos vosotros.
¡Ojalá que os sirvan!



ACTUALIZACIONES: Esther Poblador, desde Zaragoza, me ha enviado el material que preparó: la ficha traducida y un calendario registro de la menstruación. Mil gracias, cielo:



Y Almu G. Negrete ha preparado un material estupendo también. Mil gracias.


Y nuevos materiales:


(gracias a L'Andana por traducir y montar)



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Blogroll

A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

    Nuestro perfil

    Soy la mamá de Erik, un niño precioso con el que soy feliz cada día. Recojo unas palabras de Goytisolo:

    "... nunca digas no puedo más y aquí me quedo...".

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    Con portadas de Miguel Gallardo -autor de "María y yo"-. Cuentos, testimonios, reflexiones, ensayos, artículos, fotografías y dibujos que van armando como un puzzle la realidad del autismo. Y literatura de la buena todos los meses en:

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