Ilu de Fátima Collado

Hace ya un tiempo que subí al blog el cuento En busca de la princesa PROTA, cuyo principal objetivo era mejorar la fantasía y estimular el juego con el castillo de los Playmobil, además de seguir trabajando emociones.

Al final del cuento hay también un juego de seguir pistas para encontrar a la princesa que a Erik le gusta muchísimo.

Fátima Collado ha dibujado unas ilustraciones fantásticas para el cuento, así que lo vuelvo a compartir porque está precioso. Gracias, Fátima.

Nos vemos el 15 de octubre en Valencia, en la Jornada de ASPAU

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Como buena pamplonica ya estoy adaptando la canción: “A Valencia hemos de ir, el 15 de octubre, el 15 de octubre, a Valencia hemos de ir y nos veremos todos ahí”.

Sí, los amigos de ASPAU me han invitado a participar en su nueva Jornada “Amigos del Autismo”, en esta ocasión bajo el título: "Jornada de Familias. Autismo en la Red Social: Convivimos y Compartimos".

Estoy contentísima, que no todos los días se puede compartir mesa y confidencias en persona con Esther Cuadrado, Cuca da Silva, Eva Reduello, Inma Cardona, Manuel Rincón… y todos los que os animéis a ir. Jope, ¡que podemos conocernos! Y los besotes dejarán de ser virtuales, ¡por fin!



Os dejo el programa, que es fantástico:

PROGRAMA

El acto tendrá lugar en el Salón de Actos del Complejo Deportivo Cultural La Petxina, sito en el Paseo de La Petxina nº 42 de Valencia.

La entrada será gratuita para todos los asistentes, hasta completar aforo, por riguroso orden de inscripción.

Para formalizar la inscripción debéis enviar un correo electrónico con vuestros datos a la dirección de correo electrónico: amigosdelautismo@hotmail.com o mediante fax al nº 96 151 62 26.

Lo dicho, nos vemos en Valencia. ¡Qué ganas!!!!

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Autismo sin mitos ni usos peyorativos - para difundir por blogs y webs

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Ilustración de Santiago Ogazón
 
tríptico editado por la OPE basado en el dossier de prensa que preparé para Acciones contra los mitos del autismo
 



INFORMACIÓN:

Se sigue utilizando el término “autismo” asociado a connotaciones negativas porque se parte de mitos e informaciones falsas como:

- las personas con autismo no pueden interactuar o comunicarse

- las personas con autismo viven en su mundo

- las personas con autismo son incapaces de sentir, etc.

Y ello da pie a que cada vez más periodistas, políticos o líderes de opinión se sumen al uso abusivo del término “autista” para descalificar. Es decir, leemos en los medios de comunicación o escuchamos en boca de políticos «gobierno autista» o «fulanito es autista» cuando quieren expresar que ese gobierno o esa persona no cumple con su trabajo, no escucha, no se entera de la realidad, no muestra empatía con los problemas, es incapaz de ofrecer soluciones o carece de sentimientos.

¿Por qué hace falta recurrir –y herir con ello la dignidad- a un colectivo de personas para atacar y descalificar a otra persona o colectivo?

Entendemos que no hay mala intención, sino desconocimiento o mal uso del diccionario. Convivir con el autismo implica también una importante labor de concienciación en la sociedad: convenceremos siempre desde el respeto. Lo desconocido, además de asustar, alienta la difusión de informaciones falsas. Tenemos que dar a conocer la visión positiva del autismo a la par de fomentar un tratamiento digno para todos los afectados. Un gran trabajo por delante.



Ilustración de Fátima Collado

Autismo no es sinónimo de personas indiferentes que viven aisladas en su mundo. Las personas con autismo sienten, interactúan, se comunican –con o sin lenguaje-, comparten, son luchadores natos que se esfuerzan a diario y les es difícil entender la ironía, los juegos de palabras o la mentira –pero hasta eso aprenden en muchos casos con la estimulación adecuada-. Si se conociera la realidad del autismo, a nadie se le ocurriría más que asociarlo con “superación”, “esfuerzo”, “nobleza”, “cariño” o “sensibilidad”.

La prevalencia del autismo hoy en día es lo suficientemente significativa como para promover acciones de información y sensibilización, con afirmaciones que se apoyen en evidencias científicas y ajustadas a la realidad. Según el Instituto de Salud Carlos III, uno de cada 150 niños presenta algún trastorno dentro del espectro. Hay más de 200.000 afectados en España y 67 millones en todo el mundo. Hoy en día, los avances se producen siempre y, muchas veces, a pasos de gigante. Con una estimulación adecuada, cuanto más intensa mejor, evolucionan hacia metas impensables hace unos años. Por eso, debemos luchar todos juntos para favorecer la inclusión.

¿Qué es el autismo?

Ilustración de Fátima Collado

El autismo es un síndrome con un espectro muy amplio, no una enfermedad. Afecta de forma diferente, así que no hay dos personas con autismo iguales y por eso no se puede nunca generalizar. Las áreas en las que se manifiesta son:

•Dificultades –no incapacidad- en el lenguaje y la comunicación. Encontraremos personas que no hablan pero se comunican con gestos o pictogramas, y personas capaces de dominar varios idiomas.

•Dificultades –no incapacidad- en las relaciones sociales. Encontraremos personas que eluden el contacto visual o se aturden en ambientes ruidosos, y personas que ofrecen conferencias.

•Intereses restringidos y repetitivos, que con una buena estimulación pueden ampliarse siempre.

Al igual que todos los seres humanos, la posible realización de las personas con espectro autista es ilimitada. Las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) comparten muchas características, necesidades y deseos con las personas de su edad sin autismo. Hay muchas cosas que diferencian a las personas con TEA, pero también hay muchas cosas en común. Como todos nosotros, tienen sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Todos somos diferentes, pero todos tenemos los mismos derechos.

Los mitos que se deben evitar

 


 
Ilustración de Fátima Collado


Carencia de sentimientos. Las personas con autismo sienten: lloran, se ríen, se alegran, se entristecen, se enfadan, sienten celos… En ocasiones pueden tener dificultades para canalizar las emociones, pero saben demostrar que las sienten.

Aislamiento en su propio mundo. Los esfuerzos por comunicarse son grandiosos. Ni viven en otra galaxia ni mirando a una pared. Forman parte del mundo, una sociedad donde hay cabida para la diversidad.

La falta del cariño de los padres provoca el autismo. Hace ya mucho tiempo que se erradicó la teoría de las “madres-nevera”, que tanto daño ha provocado. Se nace con autismo. Es decir, hay un origen genético.

La inevitable segregación. Debe desterrarse la falsa creencia de que las personas con autismo sólo pueden vivir o desarrollarse en centros segregados, sin relación con el resto de las personas, no con la intención de marginarlas, sino de protegerlas. Esto en ningún caso debe ser así. Al contrario, la inclusión social es una de las claves para lograr una mejora de la calidad de vida de las personas con TEA y un factor esencial para incrementar sus capacidades de adaptación, su desarrollo personal y su calidad de vida. Con los apoyos adecuados, las personas con TEA pueden aprovechar las oportunidades de participación en entornos ordinarios, lo que favorece que puedan disfrutar de una vida social integrada y normalizada, y contribuye a su desarrollo personal.

La infancia permanente. Con demasiada frecuencia, los medios hablan de "niños autistas", pero casi nunca de "adultos autistas". Es necesario que la sociedad conozca y entienda tanto a los niños como a los adultos afectados por autismo.

Son autistas. Mejor emplear la fórmula "persona con autismo" en lugar de utilizar simplemente la palabra "autista". Así se pone de relieve la condición de persona, con sus características y diferencias, independientes del autismo. Además, definir a una persona por una discapacidad es una forma de discriminación.

Definición de los diccionarios. El uso del autismo asociado a connotaciones negativas se escuda en ocasiones en la definición que aparece en los diccionarios, sobre todo el DRAE. Hace ya más de un año que iniciamos una campaña con respuestas positivas en el sentido de que van a cambiar la definición, aunque llevará su tiempo (ver: http://autismosinmitos.blogspot.com/p/campana-diccionarios.html)


Ilustración de Fátima Collado







RECUERDA: "Las personas con autismo sí nos comunicamos, nos esforzamos a diario, sentimos y no somos ni indiferentes ni vivimos en nuestro mundo. Con o sin lenguaje, tenemos mucho que decir. Escúchanos y conócenos en lugar de difundir mitos o utilizar “autismo” para descalificar a otras personas".

Ilustración de Fátima Collado


Para copiar la entrada toda de una vez en edición HTLM (gracias, Miryam ML - la oruga dormida) - copia el código de la cajita y pégalo en tu blog en edición de HTLM, y lo tienes todo tal cual.



Y nuestro dossier de prensa para distribuir en los medios de comunicación, con esta carta:

Estimados amigos:

A pesar de los esfuerzos que muchísimas personas y entidades estamos realizando para erradicar la asociación de autismo con “ausencia de interacción social”, “aislamiento en su propio mundo” o “incapacidad de sentir”, entre otros mitos, cada vez son más los periodistas, políticos o líderes de opinión que se suman al uso abusivo del término “autista” para descalificar.

Es decir, leemos en los medios de comunicación o escuchamos en boca de políticos «gobierno autista» o «fulanito es autista» cuando quieren expresar que ese gobierno o esa persona no cumple con su trabajo, no escucha, no se entera de la realidad, no muestra empatía con los problemas, es incapaz de ofrecer soluciones, carece de sentimientos, etc.

Como familiares, amigos y profesionales que trabajan con niños y adultos con autismo, nos preguntamos: ¿Por qué hace falta recurrir –y herir con ello la dignidad- a un colectivo de personas para atacar y descalificar a otra persona o colectivo? Entendemos que no hay mala intención, sino desconocimiento. Agradeceríamos utilizaran la amplia adjetivación existente para expresar los conceptos que se pretenden transmitir sin acudir al uso de la palabra "autismo".


Autismo no es sinónimo de personas indiferentes que viven aisladas en su mundo. Las personas con autismo sienten, interactúan, se comunican –con o sin lenguaje-, comparten, son luchadores natos que se esfuerzan a diario y les es difícil entender la ironía, los juegos de palabras o la mentira –pero hasta eso aprenden en muchos casos con la estimulación adecuada-. Si se conociera la realidad del autismo, a nadie se le ocurriría más que asociarlo con “superación”, “esfuerzo”, “nobleza”, “cariño” o “sensibilidad”.

La prevalencia del autismo hoy en día es lo suficientemente significativa como para promover acciones de información y sensibilización, con afirmaciones que se apoyen en evidencias científicas y ajustadas a la realidad. Según el Instituto de Salud Carlos III, uno de cada 150 niños presenta algún trastorno dentro del espectro. Hay más de 200.000 afectados en España y 67 millones en todo el mundo.

Por esta razón, celebramos cualquier intento de comprensión del autismo desde los medios de comunicación y la sociedad en general. No es una enfermedad, sino un síndrome que afecta de manera diferente a cada persona. Hoy en día, los avances se producen siempre y, muchas veces, a pasos de gigante. Con una estimulación adecuada, cuanto más intensa mejor, evolucionan hacia metas impensables hace unos años. Por eso, deberíamos luchar todos juntos para favorecer la inclusión.

No queremos robarle más tiempo, pero sí proponerle que nos ayude a acabar con los prejuicios, los mitos o los usos peyorativos que a nosotros nos duelen, además de ser un obstáculo terrible para los afectados y su inclusión. Estamos a su disposición si desea informarse o escribir sobre el autismo.

Atentamente,
Miriam Reyes (mirreyoli@gmail.com) y Anabel Cornago (fiestalemana@gmail.com)
Grupo Acciones contra los Mitos del Autismo - http://autismosinmitos.blogspot.com/ -

Promovido por cientos de familias y de profesionales y con el apoyo de: Confederación Autismo España, Federación Autismo Madrid, ASPAU, Por Dereito, Autismo Diario, Autismo Burgos, Plataforma España Inclusión, Plataforma Inclusión Málaga, Plataforma Inclusión Galicia, Autismo Sevilla, AGAPE, Autismo Andalucía, Pauta, Apnabi, Conecta, Andares, Asociación Desarrollo, Liga Colombiana de Autismo, Aspercan, Autismo Palencia, TEAyudaremos, Fundación Camino Claro.

PD. Les adjuntamos un dossier de prensa con información sobre el autismo y los mitos que se deben evitar, así como la "Nueva Guia de Estilo para los medios de Comunicación", elaborada por AETAPI: http://www.aetapi.org/biblioteca/documentos_aetapi/protocolo_comunicacion.pdf

GRACIAS

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Pautas para el corte de pelo y la peluquería - material

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Primer corte de pelo de Erik con unos 20 meses
Desde que Erik ha comenzado el cole, echo con frecuencia la vista atrás. Es el orgullo de madre por ver todo lo que ha logrado mi pequeño, cómo avanza día a día y alcanza metas impensables hace unos años. Erik está en un cole ordinario, con los apoyos que necesita y con material individualizado. ¡Qué contento se puso al ver sus primeros deberes de mate!: multiplicaciones y sumas complicadas, mientras los otros peques andan con los números del uno al diez.

En general todo está discurriendo muy bien, con pequeños problemas conductuales sobre todo porque anda un poquito protestón. Son las consecuencias de las vacaciones y el cambio al cole. Ya he preparado unas cuantas historias sociales y materiales, que traduciré pronto al español. Y en esta semana ha mejorado este aspecto muchísimo.

No me enrollo más con el tema cole por ahora, jeje, y retomo el tema de esta entrada: el corte de pelo.

La primera vez que logramos cortarle el pelo a Erik fue en la primavera de 2006: tenía unos 20 meses y hasta entonces había sido un melenas lleno de rizos. A veces yo misma le había cortado algún mechón rebelde, con todos los trasquilones que os podáis imaginar.

¿Cómo logramos el primer corte de pelo?

- Preparamos un sitio en la cocina de casa, donde Erik normalmente se sentía cómodo.
- Sobre la mesa de la cocina coloqué juguetes que le gustaban, así como chocolatitos en trozos pequeños que usaríamos de recompensa.
- A casa vino una amiga peluquera, que Erik ya conocía.
- Antes de comenzar el corte, mi amiga le mostró y le dejó coger el peine y las tijeras (no usamos máquina , pues el ruido le molestaba)
- Nada de secador. El ruido del secador le molestaba muchísimo por entonces, hoy en día desde hace años ya no.
- Rapidez para que el momento pasara pronto.
- Previo a esta situación había jugado con Erik y una muñeca con la acción “cortar el pelo”.
- Con antelación repetir mensajes del tipo “cortar el pelo no duele”, “mira cómo no duele –te cortas tú un mechoncito-“, “el pelo vuelve a crecer”. Por entonces no tenía pictos, ahora sí, y los colgaré al final de esta entrada.
Y lo logramos.

En la peluquería:

Meses más tarde logramos también llevarle a la peluquería. Es una pequeñita cerca de casa, y la peluquera tiene un hijo con síndrome de Asperger. Ella estaba motivadísima, fuera de horario dejó que Erik entrara en la pelu, que investigara, que viera los aparatos… y que aprendiera a manipular e botón que apagaba todos los secadores. El día que le cortó el pelo por primera vez también fue fuera de horario, sin clientes, sin ruidos, con juguetes y chocolatitos. Ni le lavó el pelo, ni le pasó máquina ni secador. ¡Sin problemas!

Desde hace más de cuatro años, después de haber trabajado mucho la sensibilidad auditiva (ver Sensorial) y haber superado, entre otros, el miedo al ruido del secador, la peluquería no es ningún problema haya o no gente, haya o no ruidos.

Información y trucos útiles

Marina Gotelli, en su página Desafiando al Autismo, ha publicado una información sobre el corte de pelo que me parece muy buena, y reproduzco a continuación:

Cortarse el pelo para con un niño con autismo es extremadamente difícil. Los niños con autismo a menudo tienen miedo del corte del pelo porque:
• No se dan cuenta de que pelo vuelve a crecer
• Permanecer sentado en una silla es difícil
• El espejo los puede distraer o molestar
• Alguien está tocándolos en una zona sensible
• El ruido de la peluquería -los secadores de pelo, tijeras o la gente hablando- les resulta incómodo
• Los olores de la peluquería -tintes, blanqueadores, etc- son olores fuertes que pueden hacer que una persona con autismo se sienta muy mal.
Superando las dificultades para conseguir un corte de pelo:
• Busque una peluquera que venga a cortar el pelo del niño en el hogar
• Use una historia social o libro de fotos sobre cómo es un corte de pelo
• Recompense después con un juguete, una actividad elegida o un alimento que le guste
• Ofrézcale al niño algo para sostener, jugar o masticar mientras está en la silla.
• Recompense si se queda bien sentado
• Use un reloj de arena para indicar el tiempo que el niño tiene que sentarse por su corte de pelo
• Crear una buena relación con una peluquería e ir al mismo lugar para cortarse el pelo siempre que sea posible
• Ir en un momento de tranquilidad, fuera de hora
• Elegir un peinado fácil -para los niños un corte de pelo corto con una buena máquina a menudo es más rápido y práctico que usar las tijeras.
• Usar tarjetas de toma de conciencia del autismo que digan: ”Por favor disculpa el comportamiento de mi hijo que él / ella tiene autismo” puede ser una solución rápida en una situación en la que su hijo se porta mal y los miembros del público tienen un problema con su comportamiento.

También ella preparó una historia social que podéis descargar en el siguiente enlace:

Otros recursos:
Tengo por el ordenador más materiales sobre el tema para organizar. Iré colocando los enlaces poco a poco. Y si al leer esta entrada tienes a mano más información con enlace, lo puedes dejar en comentarios y así me será más sencillo subirlo. GRACIAS.

Peluqueria
View more documents from nicoyedu

Artículo de Doble Equipo AQUÍ

Ver también el artículo de las fobias en el autismo AQUÍ

Pdf descargable ir a la peluquería AQUÍ

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Primer día de cole

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Hay días inolvidables. He vivido muchos de ellos, aunque la magnitud del primer día de cole de Erik brilla casi con la misma intensidad que el día de su nacimiento, cuando lo tuve por primera sobre mi pecho.

Pensaréis que soy tontorrona, pero todavía me tiemblan las manos y las mariposillas de la tripa aletean dichosas.

Uf, la noche anterior no pude dormir.

Y lloré, lloré muchísimo por todo lo que hemos vivido hasta ahora con Erik.

Por mi cabeza pasaron miles de imágenes en un proceso un tanto febril: el parto que casi nos costó la vida a los dos, sus siete primeros meses de llanto sólo acallado con balanceos interminables o el pezón en la boca, la primera sonrisa social, las hileras de cucharas, nuestros juegos con los Lego, las horas de terapia, las primeras palabras, retazos de cientos de conversaciones, los abrazos, los besos, las miradas vacías del principio, el terror a los ruidos, sus ojos azules intensos mirándonos, la superación del terror a los ruidos, su capacidad de cálculo mental, sus dibujos, la primera excusión, las vacaciones que llegaron después, las escaleras metálicas de los aeropuertos, las risas compartidas, generadores de todas las clases, tubos, tubitos y tuberías, búsqueda de tesoros juntos, el Kindergarten… y, ¿cómo sería el primer día de cole?

Los nervios estaban ahí, a pesar de que todo estaba muy bien organizado (ver preparando el cole).

A las diez de la mañana comenzaba la Einschulung, es decir, la fiesta de escolarización en el salón de actos del cole. Un sitio cerrado, lleno de gente donde había que estar tranquilo y callado mientras los niños de segundo actuaban en el escenario o la directora hablaba sin parar con el micrófono. El acto comenzó cuarenta minutos más tarde de lo previsto, pues faltaban sillas para mucha gente. Imaginad las veces que Erik miró el reloj, “mamá, son las diez y diez, son las diez y doce, son las….”, con el jaleo de cambiar una y otra vez de sitio mientras se acoplaban nuevos asientos. Hasta que se me ocurrió decir que el acto comenzaba con “el juego de incorporar nuevas sillas y buscar nuevo asiento”. Funcionó. Vaya que sí. Y empezó.

Si la directora preguntaba algo, Erik contestaba… cuando los nenes actuaban, Erik describía qué estaban haciendo. Se le oía bien, jaja. Se asustó muchísimo con el sonido de un gong, y la educadora se dio cuenta de inmediato y se paró el gong. Tras más de una hora, nos salimos a tomar aire… Erik necesitaba un respiro y un chocolatito de su cucurucho de regalos. Después, entramos de nuevo y cuando lo nombraron subió todo orgulloso al escenario.

Por fin llegó el momento de que fuera con sus compañeritos a su clase, feliz, contento y sin problemas. Al fin se sentía a sus anchas.

Esta mañana, a las ocho menos diez, estábamos ahí. Qué carita de felicidad con su cartera. Qué ganas tenía de ir… A la una lo recogeré, comeremos en casa y tendremos toda la tarde para nosotros. Así serán nuestros siguientes días: de 08:00 a 13:00 en el cole. La semana que viene retomaré la terapia dos tardes por semana, y me encargaré yo. Poco a poco todo para irnos adaptando a la nueva rutina, con muchas ganas de enfrentarnos a esta nueva fase y seguir como siempre: ADELANTE.

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Campaña de concienciación por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos

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Dibujo de Iker, el peque de Iosune, con 6 añazos
Familiares, profesionales y asociaciones que trabajan con adultos y niños con autismo estamos preparando todos unidos una campaña de comunicación para el mes de septiembre y organizada desde el Grupo Acciones Contra los Mitos del Autismo con el propósito de concienciar a la sociedad por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos.

Cada vez se utiliza con más frecuencia el término «autismo» asociado a connotaciones negativas porque se parte de informaciones falsas como: las personas con autismo no pueden interactuar o comunicarse; las personas con autismo viven en su mundo; las personas con autismo son incapaces de sentir, etc.

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El vestido con 18 flores

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Ilustración de Fátima Collado

Este cuento se publicó  en el especial Estamos con el Autismo 3 de la revista literaria En sentido figurado.


EL VESTIDO CON 18 FLORES


Tumbados sobre la hierba a la sombra que dibuja el tejado de nuestra casa, mi hijo Erik y yo observamos bien alto las geometrías de un momento: un triángulo divide el azul del cielo sin nubes.

Ruge una raya blanca persiguiendo a un avión.

- Lo ha pillado, mamá, ¿lo ves?, acaba de cogerle la colita - dice Erik.

- Sí, cariño –contesto enternecida.

Y me río feliz.

Recuerdo cuando soñaba con escuchar un “mamá” mientras bailábamos al ritmo de las motas de polvo en un rayo de luz. Entonces el silencio envolvía a Erik y a nuestros días; el autismo jugaba con nosotros como al gato y al ratón, no me alcanzas, no me entiendes, jaja, ¿te doy miedo?, a ver, estoy aquí, con tu pequeño, no me pillas, no, no, ¿lo ves?, soy yo quien gano, mira, tu hijo acaba de sacar otra cuchara del cajón para ponerla en línea, y otra, y otra…. ¿eh?, ¿qué haces con ese tenedor?, quita, quita…. Y las manitas de Erik, dipuestas, terminaron por recoger mi tenedor para integrarlo en su fila de cucharas, de la misma forma que días más tarde aceptaron al helicóptero volador en medio de la hilera de coches o un círculo de palitos, nacido de su iniciativa, reemplazó a tantas y tantas secuencias de ramitas paralelas.

-Me gustan los dibujos en el cielo. Mira –señala Erik-, hay un 1 ahora.

Los gansos lo escriben en su vuelo migratorio de vuelta. Sí, regresan, mi hijo los descubre y, arrugando los labios en el intento fallido de un pico, emite un “cua cua” que resuena a gloria. Ay, cuántas sesiones delante de un espejo para trabajar la imitación, los cubitos de hielo para estimular la lengua, esos chupa chups cuadrados que hacían asomar los incisivos para morder las esquinas, el columpio para establecer equilibrios, la pelota coordinadora, las noches sin dormir por los terrores a los ruidos, los pies descalzos o las cabezas sin gorro… Devastador quería ser el autismo, jaja, tu hijo no habla, no imita, no mira, no señala, no duerme, no soporta suciedades, no juega… ¿lo ves, estoy aquí? Y ahora ni lo vemos, tan arrinconadito que ni siquiera lo encontramos en nuestros juegos de escondite o de disfraces.

Huele a dicha y a caparazón de mariquita en el jardín donde seguimos tumbados. Si extendiéramos las manos, podríamos alcanzar alguno de los tomates casi maduros con el sentimiento de estar rozando una verdad esencial. Viene a mi memoria una tarde de agosto, el momento sublime en el que un Erik de cuatro años no podía esperar más y arrancó con sus manitas gordezuelas su primer tomate de la planta que tanto había regado. Con el alrededor de la boca y la manga llena de jugo rojo, había dicho: “cruje distinto al pepino”. Su primera diferenciación mientras se ajustaba la gorra.

- ¿Sabes por qué un avión no es un cohete? –la pregunta de Erik me de vuelve al momento.

Me gustaría pensar en ello, pero mi hijo no me da tiempo.

- El ruido de un cohete es como el de 100.000 aspiradoras juntas.

-Ah –murmuro, le siguen fascinando los ruidos, pero ya no le asustan secadores, cortacésped ni aspiradoras.
- ¿Por qué?

Turbinas, motores y otras realidades físicas se agolpan en mi cerebro de letras en busca de una respuesta. Me encantaría dominar las fórmulas, las ecuaciones o las curvas de integrales… no sé, pienso que espera una respuesta científica, casi tan certera como las soluciones a los problemas matemáticos que me plantea a diario cada vez más complicados. “Sí, la raíz cuadrada de 324 es 18” o “un 1 con 18 ceros es un trillón” o “46.170 dividido entre 2.565 es 18” –le apasiona el 18 desde que hace dos días nos fuimos de tiendas.

Me miran sus ojos perspicaces e inteligentes. ¿Busco una alternativa?, ¿me invento una respuesta?, pienso. Pero contesto:

- No lo sé, cariño.
- No importa, mamá. Tú no lo sabes todo.

En un instante maravilloso mi hijo acaba de darme la respuesta más acertada. Nadie lo sabe todo, ni tengo que enredarme en esa maraña de porqués que tanto me confundía hace tan sólo un par de años. ¿Por qué ha entrado el autismo en nuestra vida?, ¿por qué mi hijo?, ¿por qué?... Me relajo con la misma laxitud con la que él admira, descubre y clasifica a los distintos extintores –ya hemos descubierto 21 tipos distintos. Tranquilidad y dicha ante todo. Nada de miedos, y mucho menos que el autismo nos fastidie la vida. Cada uno somos distintos, cada instante de la vida es diferente, todo fluye, cambia, es efímero… que no nos asuste la diversidad, ni la inmensidad ni lo incomprensible, porque las respuestas son siempre sencillas:

- Eres mi mamá y te quiero.
- Yo también te quiero mucho, cariño.

Entonces, con su dedito, empieza a señalarme las flores de mi vestido. Veo cómo sus labios se mueven mientras cuenta bajito’: uno, dos, tres…. (me da la vuelta con un empujón cariñoso)…. diecisiete y dieciocho.

- Todas las cosas tienen un principio y un final…

Espero a que continúe.

- … menos los números, el cielo y el amor.

Nos fundimos en un abrazo mientras la hierba sigue creciendo a nuestro alrededor.

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Preparando el cole

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El 22 de julio cumplo 7 añazos
(he actualizado al final de la entrada, porque muchos me preguntan por la profesora sombra)
Estos días he entrado poco por el blog, entre que andamos medio de vacaciones y varias cosas nuevas que estamos organizando: una campaña de comunicación que lanzaremos en septiembre por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos (en la siguiente entrada lo comentaré al detalle) y los preparativos del cole de Erik.

Hoy voy a hablar del cole de Erik. El sistema escolar alemán es diferente. Los niños están en el Kindergarten desde los 3 a los 6 ó 7 años, dependiendo del mes de nacimiento. Erik cumple el 22 de julio, por eso comienza el cole con 7 años. En el Kindergarten los pequeños se dedican al juego, motricidad y excusiones, pero ni se trabaja con fichas ni se tocan aspectos cognitivos. Este sistema nos ha ido genial, pues Erik es un campeón del juego y sus socialización en general es magnífica. Por otra parte, en terapia hemos estimulado cognición, y Erik está muy avanzado.

El 16 de agosto será su primer día de cole. Uf, qué ganas tenemos. Él está motivadísimo y por nuetra parte junto con los docentes creo que lo hemos preparado todo muy bien.
Hemos mantenido diversas reuniones con la profesora, educadora, pedagoga terapéutica y la profesora sombra. Es un colegio regular y trabajan con inclusión. En la clase de Erik estarán 18 niños, cuatro de ellos con necesidades especiales.

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La menstruación - historia social

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Varias personas han solicitado en Facebook información sobre cómo trabajar el tema de la menstruación. Gara, de Mi pequeño mundo,  me pasó hace tiempo unas historias sociales muy buenas en inglés, que comparto con todos vosotros.
¡Ojalá que os sirvan!



ACTUALIZACIONES: Esther Poblador, desde Zaragoza, me ha enviado el material que preparó: la ficha traducida y un calendario registro de la menstruación. Mil gracias, cielo:



Y Almu G. Negrete ha preparado un material estupendo también. Mil gracias.


Y nuevos materiales:


(gracias a L'Andana por traducir y montar)



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Blogroll

A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

    Nuestro perfil

    Soy la mamá de Erik, un niño precioso con el que soy feliz cada día. Recojo unas palabras de Goytisolo:

    "... nunca digas no puedo más y aquí me quedo...".

    especiales

    Con portadas de Miguel Gallardo -autor de "María y yo"-. Cuentos, testimonios, reflexiones, ensayos, artículos, fotografías y dibujos que van armando como un puzzle la realidad del autismo. Y literatura de la buena todos los meses en:

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¡Gracias por acompañarnos!

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