Panel dibujado por Erik tras inventarse él solito las actividades que debemos hacer en un juego con dado


Es inmensa la alegría que siento al comprobar día a día el magnífico desarrollo de Erik. Hace un par de días se inventó un juego él solito, lo preparó todo y nos propuso a nosotros jugar con él. Ha sido algo impresionante, de verdad.

A veces he contado en el blog el partido que le hemos sacado a juegos con un panel y un dado (ver, por ejemplo jugamos con el dado: interpretación de gestos). Pues bien, con esta idea de juego Erik ideó el suyo propio.

Tomó una hoja de papel tamaño DINA3. Sobre ella dibujó 20 actividades que él solito se inventó:

1 Jugar con el camión de bomberos de Amaya Padilla a apagar un incendio, además de rescatar a las personas en peligro .

2 Pensar un país en el globo del mundo y pedir a los otros que lo adivinen con preguntas: ¿en qué continente? ¿norte o sur?, etc.

3 Buscar en el catálogo de Lego una creación. Y pedirle a él que nos diga a partir de qué edad y el precio (se lo sabe todo de memoria)

4 Cantar una canción

5 Con los ojos vendados, adivinar un sonido que produce otra persona

6 Representar la historia de Frau Nucke, que él se inventó hace un año

7 Jugar al cocodrilo: uno hace de cocodrilo y persigue a los demás. Al final hay que meterle un cojín al cocodrilo en la “boca” (se representa con los brazos haciendo un movimiento de abrir y cerrar, acompañado del sonido frasch frasch)

8 Leer un fragmento cortito de un libro (ya sabe leer)

9 Estimar el peso en gramos de algo que hemos colocado en una báscula de cocina

10 Con los ojos vendados, adivinar por el tacto un objeto

11 Bailar una canción poniendo la música

12 Escribir letras o palabras en caligrafía artística o con letras chinas (está entusiasmado con el alfabeto chino, y se está aprendiendo palabras)

13 Contar un chiste

14 Hacer el juego del tren: recorrer la casa haciendo un tren, con paradas, túneles y destino.

15 Hacer el sonido de un animal

16 Pantomima: adivinar lo que representa otra persona con gestos

17 Hacer deporte

18 Con los ojos vendados, adivinar algo por el olor

19 Jugar con la plastilina – como está seca, lo ha sustituido por el Tangram

20 Subir o bajar la escalera. Él se pone al final como barrera, y la “abre” a la orden de “ábrete, sésamo”

Impresionante, ¿verdad? Creo que no hace falta entrar en detalles para ver que Erik ha recogido en este juego inventado por él muchísimas de las cosas que ha aprendido: juego de rol, imitación, interacción, emociones, teoría de la mente, sensorial, creatividad, iniciativa, atención compartida… Estoy muy emocionada, pero sobre todo orgullosísima de él. ¡¡¡ Pedazo campeón ¡!!

Erik preparando los materiales para comenzar después el juego con el dado

Otro panel que también se ha dibujado para que no "siempre juguemos a lo mismo"

Trabajamos emociones con el vídeo de una de las historias favoritas de Erik

[+/-]

Plantilla para trabajar las partes de una historia

A Erik cada vez le gusta más ver en vídeo sus cuentos favoritos. Es un gran progreso. Cuando era más pequeño, la televisión era imposible, pues no podía filtrar la suma de información de imágenes, movimiento, voz y música.

Sería a partir de los cinco años que ya pudimos comenzar a ver vídeos cortitos, la mayoría sin voz. Y aquí fueron fundamentales las historias de Der kleine Maulwurf, el pequeño topo.

Hoy en día incluso hemos ido al cine sin problemas con él. Comprende muy bien las historias, habla sobre ellas después y, bueno, pues que lo pasamos muy bien.

Sin embargo, había algo que Erik no terminaba de asimilar: que en una historia aparecen siempre muchas emociones, sobre todo el que alguien llore.

Así que le preparé una plantilla (la que está al principio de la entrada) que tenemos laminada para "ver" antes de visualizar un vídeo o película. Ahora ya Erik se queda tranquilo. Sabe que en una historia pasan muchas cosas, que los personajes sienten diferentes emociones y que al final se soluciona todo para bien.

He dado un paso más, y he "destripado" uno de sus vídeos favoritos para presentar las diferentes secuencias asociadas a emociones. Ayer por la tarde lo estuvimos trabajando juntos, y fue genial.

Os dejo con el vídeo de Der kleine Maulwurf und der Igel (el pequeño topo y el erizo), y con las fichitas que preparé. ¡¡ Ojalá que os venga bien !!



[+/-]

Trabajamos los cuentos clásicos

[+/-]

Este vídeo de febrero de 2011 muestra cómo trabajamos Erik y yo el cuento de Los tres cerditos. Es uno de mis vídeos favoritos, no sólo porque lo pasamos muy bien, sino también porque se ve la facilidad de Erik para cambiar de idioma. Desde entonces, ha mejorado muchísimo más su español.

Al día siguiente de leer La casita de chocolate, Erik les dibujó un plano del bosque a Hansel y Gretel para que nunca más se volvieran a perder.
Uno de los apartados del test de inteligencia K-ABC, que Erik superó muy bien en noviembre del año pasado, era el reconocimiento de cuentos clásicos infantiles. Cuando realizó las pruebas, precisamente en los cuentos fue donde más fallos obtuvo. Llevábamos ya varios años trabajando con Erik muchos aspectos, aunque no nos habíamos centrado en los cuentos infantiles.

A raíz de ello nos pusimos las pilas. Recopilé muchos cuentos adaptados con pictogramas y preparé unos cuantos también (los podéis ver en el blog Cuentos y Canciones con pictogramas y en este blog también). Además, conté con la gran ayuda de Puri González Serrano, quien nos adaptó algunos clásicos que faltaban, como Cenicienta y el Soldadito de Plomo.

Hoy en día, Erik conoce, cuenta y disfruta la mayoría de los clásicos infantiles. Con la gran alegría también de que podemos leerlos en alemán y en español. El vídeo que aparece al principio de la entrada muestra cómo trabajamos los tres cerditos, jaja, menudos soplos.

Comparto la adaptación del cuento que realizó PIlar (gracias, corazón):

Aprovecho esta entrada para compartir también un material magnífico de Puri González Serrano para trabajar en general el reconocimiento de cuentos. Gracias, cielo. A Erik le encantó y ojalá os venga bien a vosotros también.

¡Feliz semana!


ACTUALIZO. aprovecho esta entrada también para compartir los cuentos que Pilar, una súpermami a la que tuve el gusto de abrazar en Valencia, ha adaptado para su hijo y que ya publicamos en cuentos y canciones con pictogramas. Pero así los tenemos a mano también aquí. Gracias, corazón.




El patito feo pilar
View more presentations from Anabel Cornago

Charo Martín-Arroyo ha realizado también unas adaptaciones preciosas para su campeón. Os compartimos:

Los tres cerditos:



El patito feo:

[+/-]

Controlamos el enfado y el estrés

[+/-]

Ilustración de Fátima Collado
ACTUALIZO LA ENTRADA con fecha 25 de noviembre con un cuentito adaptado que acabo de preparar. Va tras la historia social.

Al hilo de la entrada anterior en la que hablábamos del buen humor y hablar en tono agradable, he preparado un cuadernito resumen para ayudar a Erik a controlarse cuando se enfada.

Además de trabajarlo en casa, lo tienen también en el cole y lo he incluido en el Ipad, para llevarlo siempre a mano.

Hace ya mucho tiempo que Erik no tiene rabietas. Cuando se enfada, más que nada se vuelve gruñón y se excita bastante. De gran ayuda para trabajar el enfado fue el cuento Paka, la vaca. Y en las técnicas que proponía en el cuento para controlar el enfado me he basado para preparar el cuadernito resumen.

Lo comparto encantada por si os viene bien:

Cuentito adaptado:



Los enfados de Erik se deben sobre todo a situaciones de estrés y a la frustración por no saber en ocasiones resolver conflictos. Esta mañana me he encontrado en el magnífico blog de Amaya Padilla, Samoga especial, dos juegos de Agrega que precisamente tratan estos dos temas.Los incluyo también en esta entrada para tenerlo todo organizadito:


Habilidades para hacer frente al estrés:
Pincha AQUÍ para acceder a la aplicación.

Evitemos los problemas. Pincha AQUÍ para accerder a la aplicación.

Comparto también un material del blog adictes a l'autonomia (gracias) en el que tienen organizados las emociones positivas y las emociones negativas. Está en catalán, pero nos da muy buenas ideas:





Y otro documento que os vino genial para trabajar el enfado lo preparó Ana Luengo (besitos, cielo): "A veces nos enfadamos". Está en alemán, pendiente de traducir, pero así no se me escapa:


Espero que os venga todo bien. En breve quiero preparar un documento sobre el manejo de las conductas inadecuadas y las rabietas. Hay bastante información sobre el tema, pero me gustaría personalizarlo con ejemplos de cómo lo hicimos nosotros.

[+/-]

El buen humor y hablar en tono agradable

[+/-]

Hablar con tono agradable regala alegría
El comienzo del cole ha supuesto muchas alegrías. Erik va contento, está muy bien integrado, ha recibido ya dos invitaciones de cumple y con mucha frecuencia quedamos con otros peques. Estamos muy felices por como se está desarrollando todo.

Sin embargo, el tener que adaptarse a la nueva situación también le ha provocado estrés a Erik. En general hemos notado que se ha vuelto un pequeño gruñón. Protesta por muchas cosas, sobre todo relacionadas con ruidos. Si ve un semáforo en rojo, se enfada. Y a los pobres contenedores de basura los llama “enemigos”. Su humor anda variable: de la alegría al enfado en un momento. Y su tono para decir muchas cosas es como la del pitufillo gruñón, sobre todo si está cansado.

El cole le encanta, como ya he comentado. Pero el cole significa también ruido, ajetreo, nuevas situaciones, niños que no paran, madrugones y tener que estar tranquilito escuchando sin interrumpir o trabajando en equipo.

En estos tres meses ha mejorado mucho en su tono protestón. No obstante, hay que seguir trabajando y dándole tiempo para que se adapte a todos esos cambios.

Os cuento las estrategias que estamos siguiendo y que le están ayudando mucho:

1 El cuaderno del buen humor: Hemos preparado un cuaderno donde pegamos las cosas, las personas y las situaciones que le gustan mucho. Lo hacemos juntos, lo miramos… y en una versión reducida lo lleva en la cartera del cole. Se está acostumbrando a mirarlo por iniciativa propia si está de mal humor.

Ejemplo de página del cuaderno: son cosas que le encantan a Erik
 
3 Hemos creado nuestra propia fábrica del buen humor. De nuevo he aprovechado los intereses de Erik por la técnica y el resultado lo tenéis en el dibujo. En paralelo, cuando vemos el dibujo, nos hacemos los smilys terminados, los recortamos y nos los colocamos sobre la ropa.


3 Dibujamos juntos situaciones que provocan buen humor y situaciones que provocan mal humor. Incluso a los mismos personajes los ponemos de buen o de mal humor.

Buen humor

Mal humor


4 Historia social sobre Hablar con tono agradable, así como diferentes ejercicios. Uf, esta siendo mano de santo. De verdad que el repetir una frase con tono agradable y tono desagradable le ha servido muchísimo a Erik.

El tono desagradable provoca tristeza en los demás


5 Resumen del día con los momentos agradables y momentos desagradables. Lo escribimos juntos, hablamos sobre esas diferentes situaciones. Y procuro que al final sean siempre más las situaciones agradables para resumir que hemos tenido un buen día.



6 Antes de salir para el cole, le doy un motivo para que el día sea un buen día. Por ejemplo, le digo que por la tarde vamos a construir un robot con los legos, o que hay pizza de champión para cenar o que va a venir su amiguito xxx o que vamos a ir a montar a caballo. En ocasiones le meto en el bolsillo de la chaqueta una imagen que representa a ese motivo para que el día sea un buen día, y que lo mire si se pone de mal humor.

La verdad es que con todas estas estrategias ya está menos gruñoncete. Se está esforzando muchísimo, mi campeón.

[+/-]

Historia social: cosas que otros llevan alrededor del cuerpo

[+/-]

A Erik le encantan las cosas que se pueden llevar alrededor del cuerpo: collares, pulseras, medallas, cinturones, pañuelos, arneses… Le gustan tanto, que a veces no podía controlar el impulso de lanzarse y coger las cosas que otras personas llevan alrededor de su cuerpo.

Este impulso ocasionó en ocasiones problemas, pues les quitaba por las bravas cosas a otros pequeños o en ese intento las rompía. Yo misma tuve que prescindir de llevar collares y hasta me tuve que quitar la alianza. Y Erik tan chulo con su collar de ámbar y el brazo repleto de pulseritas de goma (gracias, Unax, por haber sido tan generoso con él en Vitoria)

Llevamos ya tiempo trabajando esta conducta inadecuada. Afortunadamente, hoy en día, ha aprendido a controlarse: le siguen gustando las cosas alrededor del cuerpo, tanto si las lleva él, como si son de otras personas, pero ya no las arranca.

Escribí una historia social con actividades –que veremos a continuación-. También le preparé varias camisetas de ropa interior con cintas cosidas que se podía ajustar al cuerpo él mismo. Además de darle seguridad, evitamos con ello que se “atara” con fulares o que en la clase de gimnasia fuera corriendo a ajustarse cuerdas colgantes, entre otras cosas. Ahora ya tampoco le hacen falta esas camisetas.


Es curioso, pero Erik dice que “mi mejor momento en la vida es” cuando trepa con arneses por paredes o cuando salta en trampolines gigantes ajustado con arneses también. Incluso durante un tiempo nos comentaba que “cuando vuelva a nacer, quiero ser un caballo”; ahora ha cambiado de idea, y quiere ser uno de esos gansos salvajes que pueden sobrevolar el Everest “porque vuelan a más de 8.000 metros de altura”. Eso sí, conmigo siempre de mamá, jajaa, ya me veo poniendo huevitos.



Bueno, no me extiendo más y comparto la historias social y las actividades que hemos realizado. Normalmente, una historia social se escribe en primera persona, pero las preparo en segunda persona porque soy yo quien se las lee a Erik. Puede que la idea os venga bien para trabajar otros impulsos de vuestros pequeños. En mi caso, por ejemplo, me basé en una historia social que leí en un libro sobre un chico fascinadisimo por las chupas de cuero, quien también se lanzaba a por ellas.

Claves:
- le damos información de la situación
- dirigimos sus actos hacia lo que queremos que aprenda
- le explicamos que ocurre si no hace lo correcto
- le hacemos una recopilación de lo que debe evitar
- le animamos a que lo va a conseguir
- terminamos con las consecuencias positivas por haberlo logrado

Lógicamente no es el resultado de un día, y hay que trabajarlo y repasarlo con el niño durante varios días seguidos. A la par, se pueden representar situaciones con figuritas de Lego.

Como a partir de ahora subiré al blog diferentes historias sociales, os dejó la ponencia de Aurora Garrigós “Aprendo a hacer historias sociales”. Recomiendo encarecidamente su libro “Pictogramas y pautas desarrolladas para síndrome de Asperger”. Lo ha publicado la editorial Psylicom y los podéis adquirir en este enlace. Me parece un libro buenísimo, y muchos materiales me sirven ya tal cual para seguir trabajando con Erik o me aportan ideas para adaptarlos. Ojalá que a vosotros tambien os venga bien.

Aprendo a Hacer Historias Sociales

[+/-]

Del conejo blanco al juego de rimas con interacción

[+/-]

Soy la cabra cabresa que salta a la cabeza. Dibujo de Erik.
Tendría  Erik como dos añitos cuando unos amigos gallegos que vinieron a Hamburgo le regalaron los cuentos “La ratita presumida” y “El conejo blanco”, elaborados por el equipo de BATA y la editorial Kalandraka. No teníamos diagnóstico de autismo por entonces, y mis amigos habían pensado en esos cuentos con pictogramas porque les gustaban a su vez a sus hijos. 

Ha pasado el tiempo. Ahora Erik habla cada día más español, así que leemos libros juntos en ese idioma para seguir avanzando. La ratita presumida le gustó mucho, y ahora le tiene encantado El conejo blanco… bueno, más bien la cabra cabresa, jaja, porque salta a la cabeza o la hormiga, que pica en la barriga.


Como siempre, aprovechamos los intereses para sacarles partido. El conejo y la cabra cabresa nos han servido no sólo para mejorar español y lectura, sino también para:

Trabajar las rimas, con varias que nos hemos inventado:

- Soy la oveja que te bala en la oreja
- Soy la foca que te besa en la boca
-Soy la lombriz que sube por la nariz
- Soy el gato que le gusta el zapato
- Soy el camello que te llega al cuello
- Soy la abeja que zumba en tu ceja
- Soy el piojo que le gusta tu ojo
- Soy la ardilla que te roza la rodilla

•Hacer dibujos sobre las rimas
Gato - zapato

foca - boca


Interactuar y pasarlo pipa con los nuevos “personajes”: nos balamos, nos besamos, nos picamos… con la ayuda de nuestros deditos o con peluches de esos animales.

Mejorar la atención: Un paso más con el que Erik se parte de risa es decir, por ejemplo: “Viene la hormiga que te pica la oreja –él mira, se troncha y dice “no, no, así no”- , ohhhhhhhh, así no era… que te pica en la barriga” y a picarle.
lombriz - nariz / piojo - ojo
ardilla - rodilla
abeja - ceja
oveja - oreja
camello - cuello

¡Que os divirtáis!

PD. Iré subiendo aquí enlaces para trabajar las rimas en castellano.

Y podemos preparar llaveros de rimas, con este material tan chulo que ha preparado Carmen Fernández Cacho:

 
¿Y qué os parece este material?
Rimas niños-con-carteles (1) from Anabel Cornago

Nuevo material que nos comparte Almudena Polo:


[+/-]

Convivimos, compartimos: Juntos PO-DE-MOS - Jornada de ASPAU

[+/-]

¿Un momento mágico? ¿La influencia de los generadores de Erik? ¿Energía positiva? Es que Amaya Padilla brilla esté donde esté.

Quisiera contaros mi experiencia en Valencia tras participar en la Jornada organizada por ASPAU y mostrar  también las conferencias. Empiezo con una de las fotos del brindis en las que agradecí a ASPAU, a todas las personas que luchan día a día por los derechos de nuestros hijos y a los que compartís tantos trabajos que tan bien nos vienen. Vuelven las emociones, las lágrimas de alegría, sobre todo -siento no poder ser objetiva- porque por fin pude abrazar con todo el calor de mi corazón a Amaya Padilla, una de las personas que más ha contribuido al gran desarrollo de Erik. Jo, ¡cómo describir ese momento!... Y cómo trasmitir también el ver cumplido el sueño de encontrarme con tantas otras mamás, papás y profesionales a los que admiro y quiero.

Me está costando escribir esta entrada porque tengo los ojos muy empañados. Así que paso a los hechos.


Participé con dos conferencias:

1. El sonido de la hierba al crecer: Pautas y materiales en el trabajo en casa.



2. Dignidad y lenguaje: Autismo sin mitos ni usos peyorativos



Gracias de todo corazón a Teresa Arocas, Rocío Sotillos, Juan Carlos Martínez, Inma Cardona, Manuel Rincón, Marta Montoro, Cuca da Silva, Esther Cuadrado, Eva Reduello, Fátima Collado, Inés Casal, Miriam Reyes, Menchu Gallego, Dana Horodetchi, Mamen Retamosa, Cristina Ruiz, Mamen Fuentes, Francis García Molina, Francisco Arjona -autor de las fotos y de un pasadón de vídeo que irá final-... y a todos los que tuve la oportunidad de abrazar.

En Autismo Diario -gracias a Daniel Comín y Mara Pérez, con los que también estuve un ratito que me supo a poco- he publicado una pequeña crónica de la Jornada, donde reflejo mis impresiones:


Jornada organizada por ASPAU el 15 de octubre en Valencia

AUTISMO EN LA RED: CONVIVIMOS Y COMPARTIMOS

Acabo de volver de Valencia tras participar en la Jornada “Autismo en la red: convivimos y compartimos”, organizada por ASPAU el sábado 15 de octubre, con la enorme satisfacción de haber podido escuchar no sólo la voz de las familias que conviven a diario con el autismo y comparten su labor en Internet, sino también por haber podido por fin encontrarme con muchísimas personas a las que admiro desde hace varios años por su entrega, su optimismo o su tesón en la defensa de los derechos de todas las personas con TEA.

No sólo las familias, sino también las personas con autismo tienen mucho que decir. Por ello me encantaría destacar el testimonio de Marta Montoro. Escuchaba hablar a Marta y pensaba en mi hijo Erik, en todo el futuro que tiene por delante. Marta contaba su experiencia hasta llegar a la Universidad, las barreras y las metas superadas, sus inquietudes o sus necesidades… y con la piel de gallina por la emoción me invadía una mezcla de orgullo pero también de desazón por todo lo que queda por hacer.

Solemos comentar que “nuestros hijos pueden” o “unidos tenemos más fuerza” a la par de promover el conocimiento del autismo y la sensibilización para su normalización. Y esos mensajes han sido el espíritu común, junto a la visión real del autismo sin mitos contada en primera persona, de una emotiva Jornada llena de contenidos con el propósito de lograr entre todos una atención adecuada, con los recursos necesarios, así como la inclusión de las personas con TEA en una sociedad donde hay cabida para todos.

Familias, profesionales y docentes escucharon con atención sobre la importancia de una predisposición positiva por parte de las escuelas ordinarias para la inclusión, la necesidad de una formación específica del profesorado, las pautas de estimulación para nuestros hijos o los materiales más adecuados. También se indignaban cuando se expuso cómo se vulneran los derechos de las personas con autismo o asentían ante nuestra labor de seguir luchando contra los mitos todavía presentes en nuestra sociedad.

La inauguración de la Jornada corrió a cargo de Jorge Cabré Rico, conseller de Justicia y Bienestar Social, acompañado por Antonio de la Iglesia, presidente de Confederación Autismo España, Pepa Balaguer, presidenta de FEAPS CV, Jesús García, en representación del conseller de Educación, el Inspector de Educación, Formación y Empleo, y Juan Carlos Martínez, pesidente de ASPAU. Me quedo con una frase de Jesús García: “En los colegios no nos sobra ningún niño, hay sitio para todos”, con el ánimo de que no se quede sólo en palabras bonitas y que ese “sitio” esté dotado con los recursos y personal necesarios. Y es que, como diría Eva Reduello en su intervención: “¿le cabe a alguien en la cabeza que un niño acuda sin su silla de ruedas?, pues la misma importancia tiene el apoyo visual, por ejemplo, para nuestros hijos”.

Por la mañana, Inma Cardona, Rocio Sotillos y Manuel Rincón nos hablaron sobre la experiencia de Aspau en la red social. Y es que Internet se ha convertido en un punto de reunión de las familias, donde compartimos experiencia, recursos y además nos apoyamos los unos a los otros. Aprovecho este artículo para darles las gracias por esta iniciativa, por su empuje y por el cariño con el que nos recibieron a todos.

Marta Montoro y Juan Carlos Martinez mantuvieron una charla interesantísima sobre la diversidad funcional, como he comentado antes. Y, después, Cuca da Silva, Esther Cuadrado y yo presentamos el día a día con nuestros hijos, nuestras estrategias de estimulación y materiales de elaboración propia. Hablamos, ante todo, de niños felices, llenos de emociones, que para nada viven en su mundo, que se comunican con o sin lenguaje. En definitiva, de cómo son realmente, de sus logros, pero también de sus necesidades.

Eva Reduello también nos explicó de forma muy bien documentada cómo tiene que ser un colegio para niños con autismo, ya por la tarde. Se dio paso a continuación a Manuel Rincón, Miriam Reyes y a mí para presentar las acciones por un tratamiento digno del autismo, sin mitos ni usos peyorativos, que estamos emprendiendo. Por último, Esther Cuadrado, Cuca da Silva, Eva Reduello e Inma Cardona expusieron el gran trabajo que hay que seguir haciendo desde la “Plataforma España Inclusión” para que de una vez se dejen de vulnerar los derechos de las personas con TEA. Además de la intervención de Inés Casal, pionera en la creación de un blog.

Al aterrizar en Alemania, mi marido y mi hijo me esperaban en el aeropuerto, con sus abrazos, con sus sonrisas, con sus preguntas y con un ramito de flores. Tengo la familia más maravillosa del mundo, volví a pensar en ese momento. El autismo no era lo que deseábamos para nuestro hijo, pero la realidad es así y seguimos con ilusión adelante con nuestro día a día. Ahora, tras Valencia, quizás aún con más opitimismo, con más fuerza, con más ganas… Porque no estamos solos y unidos seguiremos alcanzando grandes metas.



NOTA. En el blog de ASPAU podéis ver todas las fotos y todas las ponencias, así como la repercusión en prensa. Enlace AQUÍ.

Y me despido con el vídeo que Francisco Arjona y Francis García nos prepararon. Sin palabras para describirlo...

Enlace vídeo.

(Los siento, pero por vivir en Alemania no me da acceso. Si lo logro por otro canal que no sea Youtube lo insertaré)

ADELANTE SIEMPRE

[+/-]

¿Te enseño a jugar?, por Gemma Domínguez

[+/-]


Teo es un niño precioso de tres añitos a quien tuve la oportunidad de conocer el año pasado en ¡Hamburgo! Sí, Teo y sus papás, Gemma y Adri, vinieron a casa a visitarnos aprovechando un viaje por Alemania. Pedazo encuentro y maravillosa oportunidad de poder por fin abrazarnos.

Hoy comparto en el blog el texto que Gemma preparó para el concurso “Cuéntame el autismo” organizado por la Federación Autismo Madrid. No sólo es precioso, sino que nos da la oportunidad de conocer mucho mejor a esta gran familia y a Teo, el protagonista. “¿Te enseño a jugar?” ha logrado además la 1. Mención del Jurado. Aprovecho también para dar la enhorabuena a todos los partipantes en el concurso y a la Federación Autismo Madrid por esta iniciativa.

Los relatos ganadores han sido:
Ganador Jurado: “Ëste es mi hermano César”, por Raquel de Castro.
1 Mención Jurado: “¿Te enseño a jugar?”, por Gemma Rodríguez
2 Mención Jurado: “Me llamo Pau, tengo autismo y soy un campeón”, por M. José Moreno
3 Mención Jurado: “Viviendo en el autismo”, por M. Luz García
Ganador Público: “Adentro y afuera”, por Pablo Samuel Oré Montoya.

Y en el vídeo que viene a continuación se recoge la emotiva entrega de premios. Dolores Miranda, de Autismo Madrid, me comentaba en Facebook: “Han estado todos los partidos politicos PP, PSOE, IU y EPyD y todos decían que los artículos y oír a los chavales pedir sus derechos les había ayudado más a entender a nuestros hijos que todos los años que estamos trabajando juntos”.



Y ahora sí os dejo con Teo, Gemma y Adri:

¿TE ENSEÑO A JUGAR?


A Teo le interesa todo lo que no es suyo, como a cualquier niño de 3 años, con la peculiaridad de que Teo tiene autismo y hasta hace bien poco no le interesaba absolutamente nada. Yo estoy feliz con la nueva situación, aunque nos ha costado un poco que el resto de niños del parque y sus papás entendieran su pasión por lo ajeno. Como todas las tardes desde que el buen tiempo nos acompaña, allá vamos Teo y yo calle abajo cargados con una bolsa enorme repleta de cubos, palas y rastrillos de distintos colores, moldes para hacer castillos, cacitos, coches, y un sinfín de objetos más, bueno, realmente soy yo quien lleva la bolsa en una mano, y la otra se pelea con la de mi hijo para que no se suelte y salga corriendo como una bala en cualquier dirección.

-Rrrrrrrba -dice Teo mirándome fijamente a los ojos mientras me echa los brazos y trata de escalar por mis piernas.
-No Teo, andando. Vamos al parque andando -le digo en tono serio.
Mi hijo protesta y se tira al suelo, pero finalmente accede a seguir caminando, mientras repite:
-’Paque’ -tratando nuevamente de zafarse de mi mano.

Por fin llegamos al parque tras un largo camino, realmente son solo como200 metros, pero a mí se me hacen interminables. Teo me arranca la bolsa de la mano y la vacía inmediatamente en un único gesto, quedando todos los cachivaches desperdigados por el suelo. Mi hijo no los presta ninguna atención, a decir verdad, ni mira sus juguetes, se tira veloz hacia la pala verde brillante de uno de los niños que juega en el parque e inicia, pala en mano, un trepidante circuito de carreras entre el columpio, subidas y bajadas por el tobogán, vueltas sobre si mismo, grititos de felicidad……, los espacios abiertos y las actividades no estructuradas son todavía complicados para él (también para mí). Varios niños comienzan a imitarle en sus idas y venidas, con el consiguiente mosqueo de algunos papás, otros, sin embargo, me lanzan miradas cómplices, sabiendo que Teo es así, y que este es “SU MOMENTO” después de un día intenso con psicólogos, terapeutas y otros profesionales que nos ayudan a que Teo entienda cada vez mejor el mundo que le rodea. Todos los niños se acercan a él, le muestran coches y aviones para que Teo entre al juego, le cogen de la mano, le cierran el paso…. pero mi hijo continúa con su endiablado ritual y el resto de pequeños desiste, todos menos uno, la preciosa Sara.

Sara le sigue a todos lados cuando los demás ya se han desvanecido, Sara parece hoy la sombra de Teo. “Vaya”, pienso, ya se ha cansado Sara también. Pero la pequeña se sienta en el suelo junto a mí y continúa observando a Teo durante unos largos minutos. Por fin la niña rompe el silencio:

-¿Por qué Teo no sabe jugar?- me pregunta Sara.

La pregunta me coge por sorpresa, nunca dejarán de asombrarme los más pequeños, tan intuitivos, tan observadores, tan certeros. Otros papás meses atrás se acercaban a mi pero con comentarios muy distintos a los de la preciosa Sara: “tu hijo está muy consentido, un cachete a tiempo mejoraría su comportamiento” ó “el primero suele ser un mal educado, sabrás hacerlo mejor con el segundo”, y otra serie de advertencias y consejos que he preferido olvidar.

-No lo sé Sara. No sé porque Teo no sabe jugar -le contesto.
-¿Tú crees que puede aprender?- sigue Sara.
-No lo sé, creo que sí, pero se necesita a alguien que quiera enseñarle.

Sara sonríe de oreja a oreja.
-Pues ya que he averiguado que lo que le pasa a Teo es que no sabe jugar, yo me voy a encargar de enseñarle – dice Sara.
-Pero Sara, Teo va a tardar mucho en aprender, tendrás que insistir todos los días – le digo.

Sara me mira moviendo afirmativamente la cabeza.
-Pues hasta septiembre no empieza el cole, seguramente sea tiempo suficiente – y se lanza nuevamente a por Teo.

Ahora cuando Sara habla a Teo le coge por las manitas o le sujeta la cabeza para que le atienda. Sara le da a elegir entre jugar con su muñeca o con las palas y el cubo. Teo no decide nada, así es que Sara elige por él. Le obliga a sentarse en el suelo con ella y empiezan cada uno con una pala a llenar el cubo. Sara hace un castillo que Teo pisa sin piedad, Sara se enfada, aunque unos segundos después, le dice que no pasa nada y que van a hacer más castillos para que juntos puedan destruirlos. Yo les miro feliz desde mi situación privilegiada en el suelo, llenan el cubo, Sara le da la vuelta para hacer un castillo, y luego contiene a Teo unos segundos para que sean los dos los que pisen la construcción. Una voz me saca de uno de los momentos más felices que he vivido en los últimos meses, es la mamá de Sara, ya se marchan. Sara se pone de pie, recoge el cubo y las palas y le pide un beso a Teo. Teo se lo da y pone su cara para que Sara se lo devuelva, tal y como le hemos enseñado.

-Adiós, mamá de Teo – me dice Sara.

Pero yo ya no veo a Sara, mis ojos están inundados por la emoción, mis piernas tiemblan, solo me quedan fuerzas para coger a Teo y abrazarlo fuerte. ¿Encontraremos mas “Saras” en nuestro camino? ¿Qué pasa cuando crecemos que nos convertimos en individuos totalmente diferentes a “Sara”? ¿Habrá más “Saras” cuando Teo sea adulto que le ayuden a integrarse en la sociedad? Ojala, espero que sí, con que Teo se cruce con un par de “Saras” a lo largo de su vida, será más que suficiente para que se convierta en un hombre feliz en sociedad.

[+/-]
 

Blogroll

A Erik le gusta observar. Su mirada abarca el poder de los pequeños detalles. Conversa, juega, interactúa, sonríe, sueña, desea… Es un niño maravilloso que tiene autismo. En nuestra vida con otro ritmo, no sólo hay lucha o terapias, sino la intensidad del movimiento siempre hacia ADELANTE.
Bienvenidos a este espacio para reflexionar y conocer cómo vivimos el autismo con naturalidad.

    Nuestro perfil

    Soy la mamá de Erik, un niño precioso con el que soy feliz cada día. Recojo unas palabras de Goytisolo:

    "... nunca digas no puedo más y aquí me quedo...".

    especiales

    Con portadas de Miguel Gallardo -autor de "María y yo"-. Cuentos, testimonios, reflexiones, ensayos, artículos, fotografías y dibujos que van armando como un puzzle la realidad del autismo. Y literatura de la buena todos los meses en:

    Blogger templates

¡Gracias por acompañarnos!

ir arriba